El oro marca un nuevo máximo histórico y supera los US$4.500 impulsado por la incertidumbre global

Las tensiones geopolíticas y la expectativa de recortes de tasas en Estados Unidos reforzaron la demanda de activos de refugio. El metal se encamina a su mejor desempeño anual en más de cuatro décadas.

El precio del oro alcanzó un récord histórico al superar por primera vez los US$4.500 la onza, en un contexto de creciente volatilidad internacional y señales de una política monetaria más laxa en Estados Unidos. La cotización avanzó más de 0,5% y extendió una racha de subas que ya lleva varios días consecutivos.

Uno de los factores que impulsó el movimiento fue el aumento de las tensiones en Venezuela, luego de que Estados Unidos bloqueara petroleros en la región, un episodio que incrementó la aversión al riesgo y reforzó el atractivo del metal como resguardo de valor. En análisis de mercado difundidos por Bloomberg Línea, se señala que este escenario contribuyó a acelerar la demanda de oro frente a otros activos financieros.

A este frente geopolítico se suma la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos continúe recortando las tasas de interés durante el próximo año. Los operadores anticipan hasta tres bajas adicionales, lo que reduce el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento, como los metales preciosos, y suele actuar como un fuerte estímulo para sus precios.

En las operaciones al contado, el oro llegó a negociarse en torno a los US$4.507 por onza en las primeras horas de la jornada en Asia. La suba no se limitó al oro: la plata también alcanzó un máximo histórico, mientras que el platino superó por primera vez los US$2.300 la onza y el paladio mostró avances, en un contexto de debilitamiento del dólar a nivel global.

Con este desempeño, el oro se encamina a cerrar el año con su mejor rendimiento anual desde 1979, consolidándose como uno de los activos más destacados en un escenario marcado por la incertidumbre política, las expectativas sobre la política monetaria y la búsqueda de cobertura frente a eventuales shocks financieros.