El petróleo inició la semana en alza por la tensión entre Estados Unidos e Irán

El ataque contra un petrolero que transportaba crudo de Qatar volvió a encender las alertas sobre el suministro energético y el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. Aunque Washington y Teherán acordaron suspender los ataques y retomar las conversaciones, el mercado mantiene la cautela.

El precio del petróleo comenzó la semana en alza luego de que un petrolero que transportaba crudo de Qatar fuera alcanzado en medio de una nueva escalada de ataques entre Estados Unidos e Irán. El episodio volvió a tensionar el alto al fuego entre ambos países y generó preocupación por el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.

El Brent llegó a subir hasta 1,9%, hasta ubicarse en US$73,39 por barril, después de haber cerrado la rueda anterior por debajo de los niveles previos al conflicto. En tanto, el West Texas Intermediate operó cerca de los US$70 por barril.

La suba respondió al temor de los operadores por una eventual interrupción en los envíos de crudo desde el golfo Pérsico. El estrecho de Ormuz volvió a quedar en el centro de la escena, luego de que el tránsito marítimo comenzara a recuperarse tras el acuerdo provisional alcanzado entre Washington y Teherán.

Según informó Bloomberg Línea, la nueva escalada incluyó ataques recíprocos iniciados el jueves. Durante el fin de semana, Estados Unidos bombardeó objetivos militares iraníes cerca de la estratégica vía marítima, luego de que Teherán atacara el petrolero que transportaba crudo qatarí. Antes de ese episodio, también se había registrado un ataque contra un buque portacontenedores.

Ambas partes se acusaron mutuamente de violar el alto al fuego. Sin embargo, Estados Unidos e Irán acordaron suspender los ataques y reunirse el martes en Doha, de acuerdo con lo informado por Axios en base a funcionarios estadounidenses que pidieron mantener el anonimato.

Por ahora, no está claro cuál será el impacto concreto de esta última escalada sobre los envíos de petróleo a través del estrecho. Si bien el tráfico marítimo había aumentado en los últimos días y el Comando Central de Estados Unidos informó el sábado que el tránsito de buques comerciales continuaba, algunos petroleros decidieron abortar sus intentos de salida.

La cautela de los armadores podría mantenerse en los próximos días ante el riesgo de nuevos incidentes en la zona. Mientras tanto, cientos de embarcaciones permanecen atrapadas en el golfo Pérsico, lo que agrega presión sobre la logística energética internacional.

El mercado petrolero sigue así condicionado por la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Aunque la posibilidad de una nueva ronda de conversaciones en Doha ofrece una señal de distensión, los ataques recientes muestran que el equilibrio continúa siendo frágil y que cualquier incidente en Ormuz puede trasladarse rápidamente a los precios del crudo.