Las acciones de Asia extienden su caída por tercer día mientras sube el petróleo
Los mercados bursátiles asiáticos volvieron a retroceder en medio de la tensión geopolítica en Medio Oriente. La suba del petróleo y el fortalecimiento del dólar elevan los temores de inflación global y reducen las expectativas de recortes en las tasas de interés.
Las bolsas asiáticas registraron una nueva jornada de pérdidas y completaron tres días consecutivos de caídas, en un contexto marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el aumento de los precios del petróleo. La tensión geopolítica y el encarecimiento de la energía generaron mayor aversión al riesgo entre los inversores y alimentaron temores de un nuevo impulso inflacionario a escala global.
El índice MSCI Asia-Pacífico retrocedió cerca de un 1,6%, mientras que los principales mercados de la región abrieron con bajas en países como Japón, Corea del Sur y Australia. La caída se produjo luego de una jornada negativa en Wall Street, donde los principales índices bursátiles también registraron descensos cercanos al 1% en medio de la volatilidad internacional.
La presión sobre los mercados financieros se intensificó a medida que el precio del petróleo continuó en ascenso. El crudo West Texas Intermediate llegó a subir hasta un 1,2%, impulsado por la incertidumbre en torno al tránsito de buques petroleros a través del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. El Brent, referencia internacional, acumuló un aumento cercano al 11% en apenas dos días.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país garantizará la seguridad de los buques que atraviesan ese paso estratégico mediante escoltas navales, con el objetivo de evitar interrupciones en el suministro mundial de crudo. La medida buscó calmar parcialmente a los mercados ante el temor de que el conflicto regional derive en una crisis energética más amplia.
Mientras tanto, el impacto del conflicto se extendió a otros activos financieros. El oro, considerado un refugio en tiempos de incertidumbre, subió alrededor de un 0,5%, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años avanzaron hasta el 4,06%. El dólar también se fortaleció por segundo día consecutivo, reflejando el desplazamiento de capitales hacia activos considerados más seguros.
La volatilidad fue especialmente marcada en Corea del Sur, donde el índice Kospi se desplomó un 4,5% después de haber registrado una caída del 7,2% en la jornada previa, su peor desempeño desde 2024. La moneda surcoreana también sufrió presiones, llegando a tocar su nivel más débil frente al dólar desde 2009 antes de recuperar parte de las pérdidas.
Analistas del mercado advierten que los precios de la energía se han convertido en el principal factor de incertidumbre para la economía global. Un aumento prolongado del petróleo podría elevar los costos de transporte y producción, lo que terminaría trasladándose a la inflación y complicaría las decisiones de los bancos centrales sobre la política monetaria.
En ese contexto, los operadores de los mercados de futuros comenzaron a reducir sus expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. La posibilidad de que el conflicto impulse una nueva ola inflacionaria genera dudas sobre la velocidad con la que las autoridades monetarias podrán flexibilizar el costo del crédito durante 2026.
Los analistas coinciden en que la evolución de los mercados dependerá en gran medida de cómo se desarrolle el conflicto en Medio Oriente y de si las tensiones afectan de manera sostenida el suministro mundial de petróleo. Mientras persista la incertidumbre geopolítica, advierten, los mercados financieros continuarán reaccionando con alta volatilidad frente a cada nueva señal proveniente del frente energético y militar.