Los bonos argentinos retrocedieron hasta 2,6%, pero los ADRs repuntaron a dos días de las elecciones

La incertidumbre electoral volvió a dominar los mercados: los bonos en dólares cayeron en Wall Street y en la plaza local, mientras los ADRs y el S&P Merval cerraron con leves subas. La visita del CEO de J.P. Morgan y la renuncia del canciller Werthein sumaron tensión al escenario financiero.

A falta de dos ruedas para las elecciones legislativas del domingo 26 de octubre, el mercado argentino operó con alta volatilidad. Los bonos soberanos en dólares profundizaron las caídas y el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 1.000 puntos básicos, mientras que los ADRs de empresas locales lograron revertir las pérdidas iniciales y cerraron con ganancias moderadas en Nueva York.

Según informó Ámbito, los títulos globales argentinos cayeron hasta 2,6% en Wall Street, encabezados por el Bonar 2029, en una jornada marcada por la falta de nuevos guiños oficiales al mercado. El último dato del EMBI elaborado por J.P. Morgan ubicó el riesgo país en 1.075 puntos básicos, el valor más alto desde septiembre.

En la plaza local, los bonos en dólares también registraron bajas generalizadas. El Contado con Liquidación (CCL) subió 0,3% y se ubicó en $1.612,06, en un contexto de cobertura de posiciones ante la cercanía de los comicios. Desde la consultora Max Capital señalaron que la presión sobre los tipos de cambio “parece originarse en la búsqueda de cobertura por parte de los inversores locales” más que en movimientos especulativos.

La jornada estuvo atravesada además por la visita del CEO de J.P. Morgan a la Argentina y por un nuevo sobresalto político: la renuncia del canciller Gerardo Werthein, en medio de rumores sobre cambios en el Gabinete que serían anunciados tras las elecciones. Para los operadores, este tipo de noticias incrementan la percepción de incertidumbre y contribuyen a la volatilidad de los activos locales.

El economista Christian Buteler explicó a Ámbito que la debilidad de los bonos y las acciones refleja “la falta de confianza del mercado en la estabilidad política y económica”, pese a medidas recientes como el swap con Estados Unidos y el plan de recompra de bonos anunciado por el Gobierno, por un monto estimado en u$s16.300 millones.

En contraste, la renta variable mostró un comportamiento más favorable. Los ADRs argentinos —certificados de acciones que cotizan en Nueva York— lograron revertir pérdidas y subieron hasta 4%, liderados por Banco Macro, seguido por Grupo Financiero Galicia (+3,4%) y Edenor (+2,2%). Entre los descensos, Ternium cayó 2,5% y Grupo Supervielle, 2,9%.

En la Bolsa porteña, el S&P Merval avanzó 0,8% y cerró en 2.018.810 puntos, mientras su versión en dólares aumentó 0,9%, hasta 1.251,43 puntos. Pese al repunte, los analistas coinciden en que el mercado se mantiene cauteloso y sin señales claras de estabilidad, a la espera del resultado electoral y de las definiciones políticas que surjan tras el 26-O.