Los factores que moderan la baja del dólar tras el triunfo de La Libertad Avanza, según analistas financieros

El resultado electoral impulsó una fuerte suba de bonos y acciones, pero la apreciación del peso fue más moderada de lo previsto. Especialistas destacan intervenciones previas, expectativas del Tesoro y baja liquidación del agro como claves que limitaron la caída del dólar.

El triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones generó un clima de euforia en los mercados financieros argentinos. Los bonos soberanos treparon hasta un 24% (en el caso del AE38D), mientras que algunas acciones locales, como Grupo Supervielle, registraron incrementos de hasta 48% en dólares. Sin embargo, la reacción del tipo de cambio fue más contenida: el dólar mayorista retrocedió 7,2%, pasando de $1.485,92 a $1.378,92, y el MEP cayó un 7%, hasta $1.440,79.

Según los analistas del bróker Max Capital, la apreciación fue “menor a la esperada”. La firma había proyectado una baja más pronunciada, con un dólar mayorista en torno a $1.300, impulsado por posiciones ya cubiertas y adelantos de importaciones. En su informe señalaron que “el tipo de cambio fue la variable más difícil de explicar, ya que las intervenciones habían distorsionado el contrafactual, por lo que no estaba claro dónde se ubicaría sin ellas”.

El informe de Bloomberg Línea, firmado por Juan Pablo Álvarez, recoge las proyecciones de Max Capital, que considera que todavía hay margen para una mayor apreciación del peso, aunque advierte sobre tres factores que limitan ese escenario:

  1. La posibilidad de que el Tesoro de Estados Unidos desarme su posición larga en pesos.
  2. La expectativa de que el Tesoro argentino compre dólares para acumular reservas y cumplir con las metas del FMI, lo que implicaría una mayor inyección de liquidez. “Creemos que el lunes pudo haber realizado compras; sin embargo, la mayor parte de la acumulación provendrá de emisiones de deuda, y esperamos una nueva emisión de Bonte, aunque no fue anunciada”, explicaron desde el bróker.
  3. La previsión de que los flujos positivos derivados del resultado electoral lleguen principalmente a través de emisiones de deuda e inversión extranjera directa, más que por operaciones inmediatas de carry trade, pese a un “mayor interés en posiciones en pesos”.

Por su parte, Facimex Valores coincidió en que una “confluencia de factores” impidió una caída más pronunciada del dólar en la primera rueda posterior a las elecciones. La firma identificó tres elementos decisivos:

  • La “enorme intervención cambiaria preelectoral”, que impidió que los tipos de cambio reflejaran completamente una prima de riesgo asociada a la incertidumbre política.
  • La persistente ausencia de flujos de exportación del agro, que seguirán limitados hasta la cosecha fina.
  • La “inconsistencia entre la tasa de ajuste del techo de la banda y la diferencia entre la inflación local (1,95% mensual) e internacional (0,25%)”, lo que, de sostenerse, forzará una apreciación creciente del techo cambiario.

Desde la consultora Outlier, en tanto, destacaron un hecho llamativo durante la jornada: el dólar llegó a caer hasta $1.330, pero rebotó desde ese piso. “No nos extrañaría que, acompañada de ciertos rumores en la rueda, esa retirada de la venta pueda deberse a alguna especulación de que el Tesoro argentino haya estado recomprando en esos niveles. Sin embargo, todavía no podemos saberlo y nos enteraremos en un par de días”, señalaron.

Outlier también advirtió sobre la fragilidad de las cuentas públicas: el Tesoro sólo dispone de US$100 millones en su cuenta en el Banco Central, mientras que noviembre concentrará vencimientos con el FMI y otros organismos internacionales, además del pago de US$1.000 millones por la serie 3 del BOPREAL.

En este contexto, los analistas coinciden en que el tipo de cambio continuará sujeto a presiones cruzadas: las expectativas de estabilización política y financiera tras el triunfo oficialista conviven con la necesidad de mantener equilibrio fiscal, recomponer reservas y sostener la confianza del mercado frente a un escenario global incierto.