Wall Street alcanzó nuevos máximos impulsado por la inteligencia artificial y la caída del petróleo

El S&P 500 y el Nasdaq extendieron su rally mientras crece el optimismo por el gasto tecnológico y las expectativas de distensión en Medio Oriente.

Las acciones estadounidenses volvieron a registrar máximos históricos este miércoles impulsadas por el auge de las inversiones vinculadas a inteligencia artificial, la baja del precio del petróleo y una mayor predisposición global hacia activos de riesgo.

Según informó Bloomberg Línea, el índice S&P 500 avanzó cerca de 0,10% durante la apertura de la jornada y extendió el impulso que lo llevó a cerrar previamente en niveles récord.

El Nasdaq también mostró subas apoyadas principalmente por empresas tecnológicas y fabricantes de chips vinculados a centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial, mientras que el Dow Jones Industrial Average operó en terreno positivo.

El renovado entusiasmo del mercado volvió a concentrarse en compañías asociadas al negocio de la inteligencia artificial. Entre ellas sobresalió Micron Technology, cuyas acciones subían cerca de 9% tras acumular un alza superior al 200% en lo que va de 2026.

También registró ganancias Marvell Technology, mientras que en Asia la firma surcoreana SK Hynix superó el billón de dólares de capitalización bursátil impulsada por la demanda global de memorias avanzadas y procesamiento de datos para IA.

Otro factor clave detrás del optimismo financiero apareció en el mercado energético. Las expectativas de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán para aliviar las tensiones en Medio Oriente redujeron la presión sobre los precios internacionales del petróleo.

El crudo Brent caía cerca de 3,4% y se ubicaba alrededor de los 96 dólares por barril, mientras que el WTI retrocedía más de 4% y cotizaba cerca de los 90 dólares.

Las señales diplomáticas también moderaron parte de las preocupaciones inflacionarias que dominaron las últimas semanas, especialmente tras conocerse que continuaban los contactos indirectos entre Washington y Teherán para avanzar hacia un acuerdo de paz y una eventual reapertura del estrecho de Ormuz.

La posibilidad de normalizar parcialmente el tránsito marítimo en esa zona —por donde circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado— alivió los temores sobre posibles interrupciones prolongadas del suministro energético global.

En paralelo, la caída del petróleo contribuyó a reducir los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y favoreció una mayor toma de riesgo por parte de los inversores.

En ese contexto, Goldman Sachs elevó su proyección para el S&P 500 a 8.000 puntos hacia fines de 2026, frente a una estimación previa de 7.600 puntos.

La entidad también mejoró sus previsiones de ganancias corporativas y estimó que las empresas beneficiadas por el desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial explicarán cerca de la mitad del crecimiento de utilidades del índice durante este año.

El optimismo se fortaleció además luego de que trascendiera que ByteDance, matriz de TikTok, evalúa inversiones de hasta 70.000 millones de dólares para ampliar su capacidad tecnológica global.

Aun así, algunos analistas advirtieron que el fuerte entusiasmo del mercado podría volver vulnerables a las acciones frente a eventuales deterioros geopolíticos o nuevas tensiones macroeconómicas.

Desde el Banco Central Europeo alertaron sobre el riesgo de una corrección abrupta en los mercados financieros, mientras persisten preocupaciones vinculadas a inflación elevada, tasas de interés altas y la guerra en Medio Oriente.