Wall Street retrocede por balances bancarios y el crudo sube a su nivel más alto en dos meses

Los resultados de JPMorgan presionaron al sector financiero y el petróleo avanzó por el aumento de las tensiones geopolíticas.

Las acciones estadounidenses cerraron la jornada del martes con caídas, luego de perder el impulso inicial que había generado un dato de inflación más moderado en Estados Unidos. Con el correr de las horas, los inversores concluyeron que el informe de precios no cambia de manera sustancial el calendario previsto para los recortes de tasas de la Reserva Federal y concentraron la atención en el inicio de la temporada de balances corporativos.

El S&P 500 finalizó con una baja cercana al 0,2%, alejándose de los máximos históricos alcanzados en la sesión anterior. El Nasdaq también terminó en terreno negativo, mientras que el Dow Jones acompañó la tendencia, afectado principalmente por el desempeño del sector financiero. En ese contexto, el dólar se fortaleció levemente y los bonos del Tesoro mostraron variaciones limitadas.

El índice de precios al consumidor de diciembre reflejó que la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— avanzó 0,2% mensual y 2,6% interanual, el nivel más bajo en cuatro años. Si bien el dato confirmó una desaceleración gradual de las presiones inflacionarias, no alcanzó para adelantar las expectativas de un nuevo recorte de tasas, que el mercado sigue ubicando hacia mediados de 2026.

El foco se desplazó entonces a los resultados empresariales. Las acciones de JPMorgan registraron una caída cercana al 4% luego de que sus ingresos por banca de inversión quedaran por debajo de lo esperado, con retrocesos en emisiones de deuda, colocaciones accionarias y asesoramiento en fusiones y adquisiciones. En su presentación, la entidad también advirtió que eventuales cambios regulatorios impulsados por la administración de Donald Trump podrían afectar el negocio de las tarjetas de crédito, lo que sumó presión sobre el sector. Análisis difundidos por Bloomberg Línea señalaron que el mercado seguirá de cerca los balances de otros grandes bancos en los próximos días.

En el plano político, las críticas del presidente Trump a la Reserva Federal y a su titular, Jerome Powell, volvieron a generar inquietud entre los inversores por la independencia del banco central. Desde el sector financiero advirtieron que este tipo de tensiones podrían derivar en mayores costos de financiamiento a mediano plazo.

Mientras tanto, el mercado energético fue uno de los protagonistas de la jornada. El petróleo WTI avanzó alrededor de 3% y alcanzó su precio más alto en dos meses, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas y un discurso más duro de Estados Unidos hacia Irán. Los operadores comenzaron a incorporar una prima de riesgo ante posibles interrupciones en el suministro, en un contexto global ya afectado por problemas logísticos en otras regiones productoras.

El alza del crudo sorprendió a un mercado que venía posicionado para un escenario de sobreoferta y también añadió presión sobre las expectativas inflacionarias de mediano plazo, aunque sin modificar por ahora la hoja de ruta prevista para la política monetaria estadounidense. En paralelo, los metales preciosos mostraron un comportamiento dispar: el oro cedió levemente desde máximos históricos, afectado por la fortaleza del dólar, mientras que la plata volvió a marcar nuevos récords, sostenida por la demanda especulativa y su uso industrial.

En América Latina, las monedas exhibieron movimientos mixtos. El peso colombiano, el argentino y el mexicano se apreciaron frente al dólar, mientras que el real brasileño y el peso chileno cerraron con retrocesos, en una jornada marcada por la cautela global y la evolución de los precios de las materias primas.