Wall Street sube impulsado por la caída del petróleo y señales de distensión entre Estados Unidos e Irán
El S&P 500 volvió a marcar máximos históricos mientras el mercado apuesta a una desescalada en Medio Oriente. La baja del crudo alivió temores inflacionarios y fortaleció expectativas de recortes de tasas.
Las acciones en United States volvieron a avanzar este jueves en medio de un clima de mayor optimismo financiero, impulsado por la caída del petróleo y las señales de una posible distensión entre Washington y Iran.
Según informó Bloomberg Línea, el índice S&P 500 extendió su racha alcista y volvió a registrar máximos históricos, apoyado principalmente por el sector tecnológico y las empresas vinculadas a software y servicios digitales.
El S&P 500 avanzó 0,08%, mientras que el Nasdaq subió 0,21%, en un contexto donde los inversores comenzaron a descontar un escenario de menor tensión geopolítica y menores riesgos inflacionarios.
El principal factor detrás del optimismo fue la caída del petróleo por debajo de los US$100 por barril, luego de que trascendieran negociaciones para reabrir el Estrecho de Ormuz y aliviar el bloqueo sobre puertos iraníes.
El Brent retrocedió hasta la zona de US$97 por barril y acumuló nuevas pérdidas tras las versiones sobre un posible acuerdo impulsado por Estados Unidos para reducir las tensiones en Medio Oriente.
De acuerdo con el reporte, Irán analiza responder a la propuesta estadounidense a través de mediaciones diplomáticas encabezadas por Pakistan, aunque persisten diferencias vinculadas al programa nuclear iraní.
Para los mercados, la baja del petróleo redujo parte de la presión sobre las expectativas de inflación y fortaleció la percepción de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría mantener margen para futuros recortes de tasas de interés.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años retrocedió hasta ubicarse cerca del 4,33%, luego de haber registrado fuertes subas durante las semanas previas.
Francisco Simón, director de estrategia de inversiones de Santander Asset Management, señaló que los mercados “están descontando un avance significativo hacia una resolución” del conflicto.
El analista sostuvo además que el principal efecto de una eventual desescalada sería la reducción de los escenarios más negativos para el crecimiento económico global.
Sin embargo, distintos especialistas advirtieron que el optimismo sigue siendo frágil mientras no exista un acuerdo definitivo entre Estados Unidos e Irán.
En paralelo, los inversores continúan atentos a la evolución de la inflación y al elevado déficit fiscal estadounidense, factores que siguen generando tensión en el mercado de bonos.
En el plano corporativo, varias compañías tecnológicas impulsaron las subas bursátiles.
Las acciones de Datadog registraron fuertes avances tras mejorar sus proyecciones anuales, mientras que DoorDash también subió luego de presentar resultados superiores a lo esperado.
Por el contrario, Citigroup cayó después de reconocer dificultades para cerrar diferencias de rendimiento frente a otros grandes bancos de Wall Street.
El clima positivo también impactó sobre las monedas latinoamericanas. El peso chileno, el real brasileño, el peso mexicano y el peso colombiano mostraron apreciaciones frente al dólar, acompañando el fortalecimiento de los activos de riesgo.
En tanto, el oro superó los US$4.700 por onza, favorecido por la caída de los rendimientos de los bonos y el debilitamiento global del dólar.
Los mercados permanecerán atentos ahora al informe oficial de empleo estadounidense previsto para este viernes, dato que podría modificar las expectativas sobre la política monetaria de la Fed durante los próximos meses.