Bogotá, Cundinamarca y el Gobierno nacional debatieron el futuro del Regiotram del Norte
El proyecto ferroviario que conectará Bogotá con Zipaquirá volvió a generar tensiones por costos, movilidad urbana e integración con el transporte público. El Distrito condicionó sus aportes a la resolución de tres puntos centrales.
Autoridades de Bogota, Cundinamarca y el Gobierno nacional de Colombia mantuvieron una reunión clave para definir el futuro del Regiotram del Norte, el proyecto ferroviario que busca conectar la capital colombiana con los municipios de Chía, Cajicá y Zipaquirá.
El encuentro reunió al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galan; al gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey; y a la ministra de Transporte, Maria Fernanda Rojas.
Tras la reunión, Galán sostuvo que Bogotá “quiere que se haga el Regiotram del Norte y quiere que se haga bien”, aunque aclaró que existen tres ejes que aún deben resolverse para garantizar la participación financiera de la ciudad.
El primero de los puntos planteados por el Distrito está vinculado al trazado ferroviario dentro de Bogotá y las posibles afectaciones sobre la movilidad urbana.
Según explicó el alcalde, algunas intersecciones viales aún no están resueltas y otras directamente no fueron contempladas dentro del diseño original del proyecto, especialmente en el sector norte de la ciudad, donde actualmente se expande el desarrollo urbano.
Galán también señaló que existen cuatro puentes vehiculares previstos sobre el corredor ferroviario que todavía no fueron incorporados dentro de los costos oficiales del proyecto, lo que implicaría una inversión adicional cercana a los 183.000 millones de pesos colombianos.
El segundo eje discutido fue la integración del Regiotram con el Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá.
El alcalde advirtió que aún no está garantizada una conexión eficiente entre el tren y sistemas como TransMilenio, el SITP o la futura red de metro.
También se debatió el Sistema Interoperable de Recaudo, mecanismo que permitiría utilizar distintos medios de pago y realizar combinaciones tarifarias entre los diferentes sistemas de transporte.
El tercer punto abordado fue el impacto urbanístico del proyecto sobre sectores de Bogotá por donde circulará el tren.
El trazado contempla cerca de 24 kilómetros dentro de la capital, incluyendo un tramo elevado de seis kilómetros con estructuras de doble columna, diseño que generó inquietudes en el Distrito por su impacto visual y territorial.
Galán afirmó que estos tres aspectos deben resolverse para que Bogotá pueda avanzar con los 2,3 billones de pesos comprometidos en vigencias futuras para financiar parte de la obra.
Por su parte, el gobernador Jorge Emilio Rey descartó que Bogotá quede excluida del proyecto y remarcó que la capital será uno de los principales beneficiarios.
Según explicó, de los 10 billones de pesos previstos para toda la obra, aproximadamente 6,7 billones serán ejecutados dentro de Bogotá, lo que representa el 67% de la inversión total.
El mandatario sostuvo además que el proyecto mejorará significativamente la movilidad regional y resolverá la totalidad de las intersecciones vehiculares sobre el corredor ferroviario.
Rey destacó que el Regiotram del Norte será un tren completamente eléctrico y aseguró que se trata de una iniciativa técnicamente sólida y avalada por expertos internacionales.
Finalmente, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, ratificó el respaldo del Gobierno nacional al proyecto y afirmó que las “puertas siguen abiertas” para que Bogotá formalice sus aportes económicos.
La funcionaria destacó que la capital recibirá cerca del 40% de la inversión total y contará con 11 de las 17 estaciones previstas para el sistema ferroviario regional.