Wall Street toma ganancias tras los récords y crece la cautela por Medio Oriente y las tasas de interés

Los principales índices de Estados Unidos operaron con movimientos moderados luego de varias semanas de fuertes subas. Los inversores siguen de cerca las negociaciones entre Washington y Teherán, el avance de la inteligencia artificial y la política monetaria de la Reserva Federal.

Las bolsas de Estados Unidos iniciaron la jornada con leves retrocesos luego de una prolongada racha alcista que llevó al S&P 500 a marcar máximos históricos y acumular nueve semanas consecutivas de ganancias. Los mercados enfrentan ahora un escenario donde el optimismo por la inteligencia artificial convive con la incertidumbre geopolítica y las dudas sobre la evolución de las tasas de interés.

En las primeras operaciones, el S&P 500 retrocedía 0,16%, mientras que el Nasdaq Composite caía 0,18%. El Dow Jones, en tanto, lograba sostener una leve suba del 0,21%. Según Bloomberg Línea, los inversores evalúan simultáneamente el impacto de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, la fortaleza de la economía norteamericana y las crecientes inversiones en inteligencia artificial.

La atención del mercado continúa centrada en Medio Oriente. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su confianza en alcanzar un acuerdo con Irán en los próximos días, aunque persisten señales contradictorias luego de que autoridades iraníes advirtieran sobre la posibilidad de suspender las negociaciones ante el recrudecimiento de los ataques israelíes en la región.

En el plano corporativo, las compañías vinculadas a la inteligencia artificial volvieron a captar el interés de los inversores. Las acciones de Marvell Technology registraron fuertes avances luego de que Jensen Huang afirmara que la empresa podría convertirse en la próxima compañía tecnológica valuada en un billón de dólares. Asimismo, Alphabet anunció planes para recaudar US$80.000 millones destinados al desarrollo de infraestructura asociada a la inteligencia artificial.

No obstante, algunos analistas advierten que el entusiasmo por el sector tecnológico podría moderarse si continúan aumentando los rendimientos de los bonos estadounidenses o si persisten las presiones inflacionarias. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años se ubicó en torno al 4,43%, cerca de los niveles más altos de los últimos meses.

Los datos económicos también influyen en las expectativas de los mercados. La actividad manufacturera estadounidense mostró en mayo su expansión más fuerte de los últimos cuatro años, reforzando la percepción de una economía resiliente y alimentando el debate sobre cuánto tiempo mantendrá la Reserva Federal una política monetaria restrictiva.

En el mercado de materias primas, el petróleo Brent se mantuvo por debajo de los US$94 por barril, mientras que el oro avanzó hasta aproximarse a los US$4.540 por onza impulsado por la demanda de activos refugio. El cobre también continuó su escalada y se acercó a los US$14.000 por tonelada, favorecido por expectativas de una oferta más ajustada y por la creciente demanda asociada a la transición energética y la inteligencia artificial.

Por su parte, las criptomonedas atravesaron una jornada más complicada. El bitcoin cayó por debajo de los US$70.000 por primera vez en casi dos meses, afectado por la mayor aversión al riesgo derivada de la situación geopolítica y por las salidas de fondos cotizados vinculados al activo digital.