El consumo masivo profundiza su mal momento: las ventas en supermercados encadenan seis meses en baja
En septiembre, las ventas desestacionalizadas retrocedieron 0,2% y siguen sin señales de recuperación. Los mayoristas mostraron una caída aún más marcada y registraron su peor desempeño del año.
El consumo masivo continúa mostrando debilidad en la segunda mitad del año. Según los datos publicados por el Indec, las ventas en supermercados volvieron a caer en septiembre un 0,2% en la medición desestacionalizada, acumulando seis meses consecutivos de retrocesos. A pesar de que el índice general todavía exhibe un crecimiento del 2,7% entre enero y septiembre, el dato mensual confirma que la demanda interna permanece estancada.
En términos interanuales, el sector también mostró un descenso: las ventas reales fueron 0,8% inferiores a las de septiembre de 2024. Esta dinámica se da en un contexto en el que, a precios corrientes, la facturación totalizó $1,96 billones, un incremento del 23,8% impulsado más por el arrastre de precios que por mayor volumen. Sectores como indumentaria y calzado, carnes y alimentos preparados encabezaron las subas nominales.
Un relevamiento citado por Ámbito precisa además la distribución de los medios de pago: el 16,2% de las operaciones se realizó en efectivo, el 26,4% con débito y el 44,1% con tarjetas de crédito, mientras que el 13,3% restante correspondió a otros sistemas.
Mayoristas en peor situación
El panorama es aún más adverso entre los mayoristas, donde las ventas cayeron 5,2% en términos mensuales —la caída más profunda del año— y tocaron su nivel más bajo desde diciembre de 2024. Respecto de agosto, la merma acumulada alcanza el 13,1%, y la variación enero-septiembre muestra un retroceso del 7,4%.
Aun así, a valores corrientes las ventas mayoristas sumaron $287.852 millones, un 7,9% más que en igual mes del año pasado. Los rubros con mayores aumentos nominales fueron carnes, panadería, bebidas y artículos de almacén.
Con estos datos, tanto supermercados como mayoristas cierran el tercer trimestre con señales claras de enfriamiento en la demanda, en un contexto donde el consumo masivo todavía no encuentra margen para la recuperación.