El Gobierno flexibiliza el ingreso de importaciones y reconoce certificaciones internacionales

Mediante el Decreto 892/2025, el Ejecutivo simplificó los requisitos técnicos para importar mercaderías. La medida busca reducir trámites, costos y tiempos, con impacto directo en empresas e importadores.

El Gobierno nacional avanzó con una nueva desregulación del comercio exterior al establecer que las exigencias técnicas para importar y comercializar productos en la Argentina podrán darse por cumplidas si cuentan con certificaciones internacionales válidas. La decisión fue oficializada a través del Decreto 892/2025, publicado este miércoles en el Boletín Oficial.

La norma dispone que las mercaderías podrán ingresar al país sin necesidad de repetir controles locales cuando estén avaladas por certificaciones emitidas en países o bloques considerados de referencia, o por organismos certificadores y laboratorios acreditados, tanto nacionales como internacionales. El objetivo central es reducir trabas administrativas, agilizar los procesos y facilitar el comercio, según detalla el texto oficial, en línea con los compromisos asumidos por la Argentina ante la Organización Mundial del Comercio.

La Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía quedó facultada para definir mecanismos alternativos de validación y garantizar que los productos cumplan con las normas técnicas y de calidad exigidas o reconocidas en el país. La iniciativa, que fue analizada en ámbitos económicos y reflejada por medios especializados como Ámbito, apunta además a disminuir costos logísticos y administrativos que inciden en los precios finales.

Alcance para productos regulados por ANMAT y SENASA
En el caso de los bienes bajo control de la ANMAT, el decreto regula específicamente los mecanismos de acreditación técnica para la importación y comercialización de categorías puntuales, como productos médicos de bajo riesgo, cosméticos, artículos de higiene personal, perfumes, productos domisanitarios y dispositivos de diagnóstico in vitro que no requieran cadena de frío.

Para estos productos, se exige que estén autorizados para su uso o consumo en al menos uno de los países de referencia o que cuenten con certificaciones oficiales o ensayos que acrediten el cumplimiento de las normas técnicas locales.

La medida también alcanza a productos fiscalizados por el SENASA, como fitosanitarios y productos veterinarios. En estos casos, además de cumplir con los requisitos generales, los importadores deberán presentar una declaración jurada que garantice que los bienes no representan riesgos para la salud humana, animal ni para el territorio nacional.

Mercaderías excluidas del régimen
El decreto establece una serie de exclusiones. Quedan fuera del nuevo esquema armas, explosivos y sustancias químicas sensibles, mercaderías usadas o reacondicionadas, productos cuya comercialización esté prohibida en el país, alimentos regulados por el Código Alimentario Argentino, medicamentos, fertilizantes y otros bienes alcanzados por regímenes especiales.

Tampoco podrán acogerse a este régimen los productos sin procesamiento industrial, como semillas, frutas, ganado, carnes y otros subproductos silvoagropecuarios contemplados en los acuerdos sanitarios internacionales.

Controles y plazos de implementación
La Dirección General de Aduanas, dependiente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), continuará realizando controles a través de los sistemas de selectividad y análisis de riesgo vigentes, sin que se incorporen nuevos esquemas de verificación. En caso de irregularidades o falsificación de certificaciones, se aplicarán las sanciones previstas en la normativa penal y administrativa vigente.

El decreto instruye a los organismos del Sector Público Nacional a adecuar sus normas y sistemas en un plazo máximo de 30 días. La medida comenzará a regir 60 días después de su publicación oficial. La disposición fue firmada por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro de Economía Luis Caputo, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y el ministro de Salud Mario Iván Lugones.