El Niño provoca crisis alimentaria por pérdidas de cosechas en Centroamérica

La sequía genera caídas devastadoras en los cultivos de maíz y porotos de productores del Corredor Seco Centroamericano, afectando a más de 70.000 hogares que perdieron entre el 75% y el 100% de su producción.

El fenómeno meteorológico de El Niño está provocando una grave crisis alimentaria en el Corredor Seco Centroamericano, que comprende Guatemala, Honduras y El Salvador. Allí, más de 70.000 hogares dedicados al cultivo de maíz han reportado pérdidas devastadoras en sus cosechas, según un informe de Oxfam citado por Reuters. El Niño es un fenómeno meteorológico que calienta la superficie del Océano Pacífico y provoca lluvias intensas y sequías en toda América Latina. Según la FAO, el Corredor Seco Centroamericano es «altamente vulnerable a eventos climáticos extremos, donde largos periodos de sequía son seguidos de lluvias intensas que afectan fuertemente los medios de vida y la seguridad alimentaria de las poblaciones locales».

El 80% de los pequeños productores viven en pobreza, y muchas personas se ven obligadas a migrar. Una evaluación realizada junto a la ONG Acción contra el Hambre en 58 municipios de la región reveló que la crisis generada por El Niño ha afectado a cerca de 91.000 hogares rurales. El relevamiento indica que alrededor del 78,6% de los hogares que cultivan maíz perdieron entre el 75% y el 100% de su producción, mientras que el 64,2% de los hogares que conservan reservas de maíz estiman que las existencias durarán tres semanas o menos. Además, casi dos tercios de los hogares dedicados al cultivo de porotos sufrieron pérdidas de entre el 75% y el 100% de su producción.

Según el diario Perfil, en el 89% de las comunidades se citó la sequía como la principal causa de pérdidas de cosechas y más de 23.000 hogares informaron de una reducción en el acceso a su suministro principal de agua. La menor oferta de granos básicos ocurre en un escenario de encarecimiento de productos esenciales, con aumentos interanuales de entre el 11% y el 54% en Guatemala, entre el 12% y el 40% en Honduras, y variaciones aún mayores en El Salvador, donde el azúcar llegó hasta el 85%.

Con ese marco, el gobierno de Ecuador declaró la alerta roja en todo su territorio ante la presencia del fenómeno de El Niño, que podría ser el más intenso jamás registrado, según la secretaría de Gestión de Riesgos. La cartera indicó en un comunicado que «declaró Alerta Roja en todo el territorio nacional ante el evento (de) El Niño. La medida se adopta considerando la evolución de las condiciones océano-atmosféricas». Mediante una resolución, dispuso la activación de los Comités de Operaciones de Emergencia para coordinar acciones como evacuaciones preventivas y protección de la población en sectores con potencial afectación.

El incremento de la temperatura del océano ha impactado en la pesca y el avistamiento de aves, informó AFP. El país prevé que también haya sequías en la Amazonía e incendios forestales. El evento más fuerte desde 1950 en Ecuador fue el de 1997-1998, que dejó casi 300 fallecidos, pérdidas por unos 3.000 millones de dólares y unos 20.000 damnificados, según cifras oficiales. La crisis evidencia una fragilidad estructural de las cadenas agroalimentarias centroamericanas: cuando falla la producción de granos básicos, el shock se transmite hacia el empleo, los precios, el comercio y la seguridad alimentaria, y proteger la próxima campaña será decisivo para evitar que una sequía agrícola evolucione hacia una crisis económica y social más profunda.