S&P 500 retrocede con el petróleo cerca de u$s 100 mientras crece el temor por la inflación
Las acciones estadounidenses caen en la apertura, presionadas por el repunte del petróleo tras nuevos ataques contra instalaciones energéticas de Arabia Saudita, mientras el mercado asigna cerca de 60% de probabilidad a un incremento de tasas de la Fed.
Las acciones estadounidenses abrieron a la baja este martes, en una jornada condicionada por el avance del petróleo hacia los US$100 por barril y el temor a que un nuevo impulso inflacionario obligue a la Reserva Federal a endurecer su política monetaria. El S&P 500 retrocedía un 0,17% al inicio de la rueda, mientras los inversores regresaban al mercado tras el feriado del lunes. El Nasdaq, apoyado por el mejor desempeño de los fabricantes de semiconductores, avanzaba un 0,09%, mientras que el Dow Jones Industrial caía cerca de 1%.
El principal foco de atención estaba puesto en el mercado energético. El Brent subía un 1,6%, hasta los US$98,58 por barril, después de que Arabia Saudita informara que una serie de ataques obligó a detener operaciones en varias instalaciones energéticas del sur del país. El West Texas Intermediate avanzaba un 2,6%, hasta los US$93,86.
Los hutíes, respaldados por Irán, aseguraron haber atacado nuevamente la refinería saudí de Jazan, con capacidad para procesar unos 400.000 barriles diarios, además de otras instalaciones destinadas al abastecimiento del mercado interno. Los episodios profundizaron las disrupciones en la oferta energética provocadas por el conflicto con Irán.
Según informó Bloomberg Línea, la tensión se moderó parcialmente después de que el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señalara que hubo “avances significativos” en las conversaciones con Omán para establecer una ruta temporal de tránsito por el estrecho de Ormuz.
Goldman Sachs elevó moderadamente sus previsiones para el petróleo bajo el supuesto de que los problemas de transporte persistirán hasta 2027. Los analistas de la entidad consideran que los mercados están incorporando progresivamente un escenario de conflicto prolongado en Medio Oriente.
Las restricciones también afectan al mercado de combustibles refinados. Russell Hardy, director ejecutivo de Vitol, estimó que dejaron de estar disponibles alrededor de 2 millones de barriles diarios de exportaciones procedentes de Medio Oriente y otros 2 millones provenientes de Rusia, en este último caso como consecuencia de los ataques ucranianos con drones.
El repunte del petróleo volvió a colocar a la inflación en el centro de la atención de los mercados. El Brent acumula una suba superior al 60% en lo que va del año, mientras los operadores asignan cerca de un 60% de probabilidad a que la Reserva Federal aumente las tasas de interés en su próxima reunión.
La principal referencia de la semana será el índice de precios al consumidor de Estados Unidos, que se conocerá el viernes. Un dato superior a lo esperado podría reforzar las expectativas de una suba de tasas, mientras una lectura más moderada daría margen a la Fed para mantenerlas sin cambios.
Los bonos del Tesoro estadounidense mostraban pocas variaciones antes de una subasta de deuda a tres años por US$58.000 millones. Los rendimientos de referencia se ubicaban alrededor del 4,8%, cerca de sus niveles más elevados desde 2023.
Las presiones sobre los precios también alcanzaron al mercado de metales. El cobre marcó un récord por segunda jornada consecutiva y llegó a los US$14.635 por tonelada, impulsado por la escasez de oferta de corto plazo y las expectativas de que Estados Unidos aplique aranceles a las importaciones de metal refinado. El mineral acumula una suba cercana al 17%.
El oro, en tanto, cotizaba alrededor de los US$4.394,59 por onza. El efecto positivo de un dólar más débil era parcialmente compensado por el encarecimiento del petróleo y el aumento de los rendimientos de los bonos.
En el mercado cambiario, el yen llegó a apreciarse un 1%, hasta 152,89 unidades por dólar, su nivel más fuerte desde febrero, antes de moderar parte del avance. La moneda japonesa acumula una ganancia cercana al 4% durante el mes y encabeza el desempeño entre las divisas del Grupo de los Diez.
El fortalecimiento del yen responde a las expectativas de nuevas subas de tasas por parte del Banco de Japón y al cierre de posiciones luego de la ruptura del nivel de 155 yenes por dólar. Los operadores asignan una probabilidad del 97% a un aumento de 25 puntos básicos en la reunión de la próxima semana.
El dólar, por su parte, retrocedía en los mercados internacionales, presionado principalmente por la apreciación de la moneda japonesa y por la cautela previa a los datos de inflación estadounidense. BBVA señaló que el índice dólar rondaba los 98,85 puntos, cerca de sus mínimos recientes de agosto.
La mayoría de las monedas latinoamericanas aprovechaba la debilidad de la divisa estadounidense. El peso chileno avanzaba respaldado por el récord del cobre, mientras también se apreciaban el real brasileño y los pesos colombiano y argentino. El peso mexicano, en cambio, retrocedía.
BBVA advirtió, sin embargo, que el cierre de operaciones de carry trade financiadas en yenes podría representar un riesgo para las monedas de alto rendimiento, incluso en un contexto general de debilidad del dólar.
En el frente corporativo, Apple se prepara para presentar su primer iPhone plegable, cuyo precio podría comenzar en US$2.199. Volkswagen, por su parte, evalúa una eventual venta de Ducati como parte de una revisión de alrededor de 600 de sus 2.000 negocios.
AstraZeneca también estuvo entre las compañías bajo seguimiento después de informar nuevos resultados de su medicamento experimental tozorakimab, mientras los inversores continuaban evaluando balances y novedades empresariales en una semana marcada principalmente por las variables macroeconómicas.
Con el petróleo aproximándose a los US$100 por barril, el cobre en máximos históricos y los rendimientos de los bonos en niveles elevados, Wall Street inicia una semana corta nuevamente condicionada por el riesgo inflacionario. El dato de precios al consumidor del viernes será la principal referencia para determinar el rumbo de las tasas y de los activos de riesgo.