El sector de biocombustibles reclama al Senado una nueva ley para impulsar la industria
Cámaras industriales y aceiteras pidieron reemplazar la Ley 27.640, vigente desde 2021, por un nuevo marco regulatorio que permita aumentar la producción, mejorar la competitividad y posicionar a Argentina en los mercados internacionales.
Argentina es el tercer productor mundial de biodiésel a base de soja, con una producción concentrada en Santa Fe y Buenos Aires. En tanto, el bioetanol destinado al mercado interno se concentra en Córdoba (39%, a partir de maíz) y Tucumán (31%, a partir de caña de azúcar), según fuentes oficiales. Estas fortalezas productivas convierten al país en un actor clave en el sector de biocombustibles, aunque con limitaciones derivadas del actual marco legal.
El martes, distintas cámaras industriales y aceiteras expusieron ante la Comisión de Industria y Comercio del Senado para reclamar la sanción de una nueva ley de biocombustibles que reemplace a la Ley 27.640, vigente desde 2021. Según argumentaron, la normativa actual fija precios arbitrarios, restringe el mercado interno y deja inactiva gran parte de la capacidad instalada (Aduana News).
Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, advirtió que “la ley actual no permite industrializar, agregar valor ni generar empleo”. Señaló que, aunque Santa Fe concentra la mayor cantidad de plantas del país, solo el 10% de ellas está en funcionamiento. “Países como Brasil y Estados Unidos han logrado impulsar la producción mediante políticas progresivas que fomentan la mezcla obligatoria de biocombustibles, mientras que Argentina permanece rezagada”, afirmó.
En la misma línea, destacó que 58 países en el mundo cuentan con legislaciones similares, pero ninguno aplica restricciones como las que fija la normativa argentina.
Los objetivos del nuevo marco legal
Entre los principales puntos reclamados por empresarios y referentes del sector se encuentran:
- Incrementar de manera progresiva la mezcla obligatoria de biocombustibles, siguiendo modelos como Brasil o Indonesia.
- Permitir la participación de empresas de todos los tamaños, desde pymes hasta multinacionales, con tecnología nacional e internacional.
- Posicionar a Argentina en los mercados globales, incluyendo usos aeronáuticos y marítimos, ante las nuevas regulaciones internacionales sobre emisiones.
- Mejorar la competitividad, el valor agregado y los ingresos de los trabajadores de la industria.
Idígoras fue contundente: “Si no actualizamos la ley, Argentina corre el riesgo de importar biocombustibles mientras nuestro potencial productivo permanece inactivo”.
A su vez, Javier Patiño (RIA Consultores), Víctor Castro (CARBIO) y Axel Boerr (CAPBA) coincidieron en la necesidad de un marco legal que fomente la inversión, la industrialización y la expansión del sector, aprovechando la creciente demanda global de combustibles renovables.
Con este reclamo, el sector busca que Argentina pase de un escenario de capacidad ociosa a convertirse en un proveedor competitivo en mercados internacionales estratégicos.