Industria fueguina cuestiona la eliminación de aranceles a celulares importados
Desde Tierra del Fuego advirtieron que la medida del Gobierno nacional afecta la producción local, debilita la competitividad y pone en riesgo puestos de trabajo en el sector industrial.
La secretaria de Industria de Tierra del Fuego, Alejandra Man, expresó fuertes críticas a la decisión del Gobierno nacional de eliminar los aranceles a los celulares importados y sostuvo que la medida tendrá consecuencias negativas sobre la industria nacional, en particular en la provincia donde se ensamblan y fabrican gran parte de los teléfonos que se venden en el mercado argentino.
En diálogo con el programa Siempre Juntos de Cadena 3 Rosario, la funcionaria recordó que la quita impositiva se implementó de manera gradual a partir del Decreto 333/25, que dispuso una reducción del arancel del 16% al 8% y, desde el 15 de enero, su eliminación total. De este modo, los celulares importados ingresan al país con arancel cero, lo que incrementa la competencia directa con la producción local.
Según explicó Man, esta apertura favorece el ingreso de equipos importados a menor precio, lo que genera una desventaja para las plantas fueguinas. “Se habilita la importación de los mismos bienes que se producen en el país, lo que deja a la industria nacional en una situación muy compleja”, advirtió, y señaló que el clima en el sector es de fuerte preocupación.
La funcionaria también cuestionó el argumento oficial que atribuye los altos precios de los celulares al costo de producción. Aclaró que la manufactura representa solo entre el 30% y el 50% del valor final, mientras que el resto se explica por márgenes comerciales, distribución, impuestos y otros costos que no fueron abordados por la medida. “No se atacaron los verdaderos factores que encarecen el precio en góndola”, subrayó.
En ese marco, Man remarcó la dificultad de competir con productos provenientes de China, dadas las diferencias en costos laborales, esquemas impositivos y políticas de subsidios. “La apertura en estas condiciones rompe el esquema de la industria nacional”, sostuvo, y alertó que la situación ya se traduce en cierres de pymes y fábricas en distintos puntos del país.
Por último, advirtió sobre las consecuencias estructurales de este rumbo económico. Señaló que la pérdida de empresas implica también la pérdida de años de inversión, experiencia y desarrollo productivo, y que una eventual recuperación futura demandaría mucho tiempo y recursos. “Ojalá estas decisiones se reviertan y se apueste a políticas que fortalezcan la industria argentina y el empleo”, concluyó.