La industria metalúrgica se hunde a niveles de pandemia y advierte por el impacto del libre mercado y las importaciones
La producción cayó 5,2% interanual en septiembre y el uso de la capacidad instalada retrocedió al nivel más bajo desde 2020. Córdoba y Buenos Aires encabezan las bajas, mientras crece la preocupación por el empleo y la competencia con China y Brasil.
La industria metalúrgica argentina atraviesa uno de sus peores momentos desde la pandemia. En septiembre, la producción registró una caída interanual del 5,2% y un retroceso mensual de 1,1% respecto de agosto, lo que llevó al uso de la capacidad instalada a su nivel más bajo desde junio de 2020. Según el informe mensual del Departamento de Estudios Económicos de ADIMRA, la actividad acumula en lo que va del año un magro crecimiento de 0,7% frente al año pasado, mientras que la producción se mantiene 18% por debajo de sus niveles recientes y 30% por debajo de sus picos históricos.
La apertura de importaciones y la volatilidad macroeconómica son los principales factores detrás de esta nueva fase recesiva. En declaraciones al diario Ámbito, el presidente de la cámara metalúrgica, Elio Del Re, advirtió que “la industria nacional atraviesa niveles productivos muy bajos, en niveles casi idénticos a un año muy malo como fue 2024, lo que refleja la parálisis de la actividad”. Y añadió: “Necesitamos que la producción argentina vuelva a tener en cuenta, porque si no afectará los niveles de empleo”.
El empleo sectorial cayó 3,2% interanual y 0,3% mensual, aunque las empresas aún no trasladan plenamente la crisis a despidos. “Es un sector donde el 80% son pymes, que retardan todo lo posible en echar gente; están capacitados, en blanco, son de su ciudad. Hay un ‘gap’ de tiempo que se sentirá más a fin de año”, explicaron fuentes de ADIMRA.
Desplome provincial y expectativas negativas
Ninguna provincia escapó al deterioro. Santa Fe (-3,5%) volvió a terreno negativo tras ocho meses consecutivos de crecimiento; Córdoba y Buenos Aires (-6,2%) lideraron las caídas, mientras Mendoza (-5,1%) y Entre Ríos (-3,2%) también mostraron fuertes retrocesos, revirtiendo los avances del primer semestre.
Las expectativas hacia adelante tampoco son alentadoras: el 77,5% de las empresas prevé que su producción se mantendrá igual o disminuirá, y el 90,2% no proyecta aumentos de personal. En paralelo, el uso de la capacidad instalada, que había alcanzado un máximo del 52,5% en diciembre pasado, se derrumbó tras dos medidas del Gobierno: el fin del impuesto PAIS, que abarató las importaciones, y la flexibilización del régimen de pequeñas compras internacionales.
El efecto de la apertura importadora
Desde la cámara empresaria advirtieron que la apertura indiscriminada en sectores ultracompetitivos, como la maquinaria agrícola, agrava la situación. El fin de la normativa vigente desde 1995 —impulsada en su momento por Domingo Cavallo— permitió el ingreso de maquinaria usada, presionando sobre la producción local.
El rubro de Maquinaria Agrícola, que había liderado el crecimiento a comienzos de año, se contrajo 4,8% interanual, confirmando la desaceleración iniciada en agosto. En el resto de las categorías, Autopartes encabezó las caídas con -10,8%, seguida por Fundición (-9,7%) y Bienes de Capital (-3,1%). El único segmento en terreno positivo fue Carrocerías y Remolques, con un avance de 5,4%.
Las exportaciones metalúrgicas también reflejan el retroceso: alcanzaron u$s445 millones, un 6,2% menos que el mismo mes de 2024. En contraste, las importaciones de productos metalúrgicos totalizaron u$s2.281 millones en agosto, lo que implica un incremento interanual del 28,4% en dólares y del 55,4% en volumen. Desde junio de 2024, las compras externas crecen a una tasa mensual promedio del 4,8%.
Auge de las importaciones de bienes de capital
Según datos del Ministerio de Economía, las importaciones de bienes de capital productivo (BKP) alcanzaron en el tercer trimestre de 2025 los u$s3.483 millones, un 77,2% más interanual y 42,9% superior a 2023. Dentro de este rubro, el transporte lideró la demanda con un 43% de participación, seguido por los BKP de uso específico (34%) y de uso general (23%).
El informe detalla que se destacaron las importaciones de aviones, vehículos para transporte de mercancías, tractores, topadoras, excavadoras e instrumental médico. El Mercosur, motorizado por la industria brasileña, concentró el 28% del valor total importado, mientras que China dominó los segmentos de uso específico (40%) y general (35%).
“Este modelo de libre mercado te lleva a China. En este momento, ya están todos comprando en la feria de Cantón”, señaló una fuente del sector. Otro ejecutivo, en cambio, minimizó el fenómeno al afirmar que “no se trata de un boom de importaciones, sino de una sensación por el exceso de oferta y variedad que tenemos en la góndola, algo que no pasaba hace veinte años”.
Para el empresariado, el Gobierno busca con esta política una caída generalizada de precios internos, aunque a costa de un fuerte deterioro de la producción local. Mientras tanto, la metalurgia argentina opera hoy 30% por debajo de su pico histórico, en un escenario que muchos ya comparan con los meses más duros de la pandemia.