Los plazos fijos UVA crecieron más de 80% en abril y recuperan atractivo frente a la inflación

Los depósitos ajustados por CER superaron el billón de pesos impulsados por la aceleración inflacionaria y la caída de las tasas tradicionales.

Los depósitos a plazo fijo ajustados por UVA volvieron a ganar protagonismo dentro del sistema financiero argentino y registraron un fuerte crecimiento durante abril, en un contexto marcado por la aceleración de la inflación, la baja de las tasas tradicionales y el reacomodamiento de carteras de inversión.

Según el último Informe Monetario Mensual publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), los depósitos UVA registraron una suba real del 82,5% en apenas un mes, convirtiéndose en uno de los instrumentos financieros de mayor expansión dentro del mercado local.

El stock total de colocaciones pasó de $555.000 millones en marzo a más de $1,013 billones en abril, reflejando un fuerte movimiento de ahorristas, fondos comunes de inversión y billeteras virtuales hacia instrumentos indexados por inflación.

Según reconstruyó Ámbito, el fenómeno estuvo directamente relacionado con la pérdida de atractivo de los plazos fijos tradicionales, cuyas tasas quedaron por debajo de la evolución reciente de los precios.

Los plazos fijos UVA son depósitos bancarios cuyo capital se ajusta según el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), indicador vinculado a la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC). A diferencia de los plazos fijos comunes, permiten preservar el poder adquisitivo del dinero durante el período de inversión.

Durante abril, las entidades financieras redujeron progresivamente las tasas pasivas ofrecidas en depósitos tradicionales, aunque sobre el cierre del mes comenzó a observarse una leve recomposición de rendimientos.

En el segmento mayorista, la tasa TAMAR de bancos privados finalizó abril en 23,1% nominal anual, ubicándose 3,2 puntos porcentuales por debajo del cierre de marzo.

Al mismo tiempo, las tasas pagadas por depósitos remunerados en billeteras virtuales y prestadoras de servicios financieros prácticamente permanecieron estables y cerraron el mes alrededor del 14,3% nominal anual.

En ese escenario, muchos inversores comenzaron a migrar nuevamente hacia instrumentos indexados por inflación como mecanismo de cobertura frente a la pérdida de rendimiento real de las alternativas tradicionales.

El Banco Central señaló además que durante abril se produjo una fuerte rotación de carteras por parte de Fondos Comunes de Inversión Money Market y plataformas digitales financieras.

Según explicó la autoridad monetaria, estos actores redujeron posiciones en instrumentos de alta liquidez —como cauciones y depósitos remunerados a la vista— y aumentaron significativamente sus colocaciones en plazos fijos.

El movimiento respondió principalmente al diferencial de tasas que comenzó a favorecer a las inversiones a plazo frente a otras opciones financieras más líquidas y de menor rendimiento real.

La recuperación de los instrumentos UVA coincidió además con una mejora parcial del crédito en pesos al sector privado. Después de dos meses consecutivos de caída, los préstamos en moneda local crecieron 0,6% real sin estacionalidad durante abril.

El crecimiento estuvo impulsado principalmente por líneas hipotecarias y créditos destinados al consumo.

Dentro de los préstamos con garantía real, el BCRA destacó especialmente el desempeño de los créditos hipotecarios ajustados por UVA, que avanzaron 0,7% mensual en términos reales y acumularon una suba interanual del 100%.

Por su parte, los créditos prendarios crecieron 3% mensual en términos reales y quedaron 13% por encima del nivel registrado un año atrás.

En conjunto, los préstamos con garantía real avanzaron 1,7% real durante abril y se ubicaron 48,4% por encima de los niveles observados en 2025, reflejando una recuperación gradual de algunas líneas de financiamiento ajustadas por inflación.