Reforma laboral: las empresas reclaman crédito y capacitación para acompañar los cambios

El sector privado pide un enfoque integral que incluya financiamiento e inversión en formación de trabajadores, mientras continúa el debate sobre la reforma impulsada por el Gobierno.

Aunque el proyecto oficial aún no fue presentado en el Congreso, la reforma laboral domina las conversaciones del empresariado. Desde distintos sectores advierten que los cambios normativos no bastan por sí solos y reclaman un paquete integral que combine crédito, capacitación y políticas activas de inversión. “No se trata solo de una reforma, sino de una estrategia completa para recuperar el empleo formal”, resumió una fuente del Consejo de Mayo, el órgano consultivo del Gobierno nacional.
En el sector privado coinciden en que la informalidad y la falta de financiamiento son los principales obstáculos. Según la UIA, el 80% de las empresas argentinas son pymes y la mitad tiene personal sin registrar de forma total o parcial. Por eso, proponen ampliar la discusión más allá del DNU 70/23 y acompañar las modificaciones laborales con créditos productivos y reducción de tasas que impulsen la inversión.
Las proyecciones del BCRA apuntan a flexibilizar encajes y mantener un esquema de tasas entre 35% y 44%, mientras que los analistas prevén que una mejora en el financiamiento podría motorizar el consumo y la creación de empleo. Según Ámbito, “sin políticas activas, cualquier reforma se queda corta”, apuntan en el sector industrial.
Entre los puntos en debate figuran los convenios por empresa, impulsados por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien sostiene que permitiría adaptar salarios a la productividad regional. Los gremios, en cambio, alertan que podría “perforar el piso salarial” y debilitar la negociación colectiva. También se analiza un sistema de indemnizaciones en cuotas, similar al “Ahora 12”, para aliviar el impacto en las pymes, y la introducción del banco de horas, que genera posiciones encontradas: las empresas lo consideran una herramienta de eficiencia, mientras que los sindicatos temen pérdida de ingresos por horas extras.
Especialistas como Silvina Scarimbolo, asesora laboral, destacan la necesidad de políticas para formalizar y capacitar: “El 40% de los trabajadores está en la informalidad. Formalizar no alcanza si no se los forma. La capacitación debe ser parte del nuevo marco laboral”. En tanto, Matías Cremonte, presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas, rechaza el enfoque del Gobierno: “Las reformas regresivas no crean empleo ni crecimiento. Lo que importa es la macroeconomía. Si no hay consumo, no hay contratación”.
El debate sobre la reforma laboral se profundiza en medio de la búsqueda oficial de consensos con empresarios y sindicatos, mientras el Gobierno prepara el texto definitivo que combinaría el proyecto presentado por la diputada Romina Diez con los acuerdos alcanzados en la mesa del Consejo de Mayo.