Petro confirmó el inicio de la transición presidencial y llamó a una “resistencia pacífica” tras la elección en Colombia

El presidente colombiano Gustavo Petro anunció el comienzo del proceso de transición con el mandatario electo Abelardo de la Espriella, defendió las reformas impulsadas por su gobierno y convocó a una “resistencia pacífica” para preservar esos avances. Sus declaraciones estuvieron acompañadas por denuncias de presunta injerencia extranjera y cuestionamientos al sistema electoral.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó el inicio del proceso de empalme con el presidente electo Abelardo de la Espriella, luego de que avanzara la oficialización de los resultados de la segunda vuelta presidencial.

A través de una serie de mensajes publicados en sus redes sociales, el mandatario anunció además su retiro de la vida institucional al finalizar su gestión y planteó la posibilidad de impulsar una “resistencia pacífica” en defensa de las reformas implementadas durante su gobierno.

“Empieza el empalme y mi retirada, y quizás la resistencia pacífica”, expresó Petro, en una de las publicaciones que rápidamente generó repercusiones en el escenario político colombiano.

El anuncio se produjo después de que la Registraduría Nacional del Estado Civil concluyera el escrutinio de primer nivel, un proceso que involucró a miles de jueces y notarios en todo el país y que, según el organismo, alcanzó una coincidencia del 99,997% entre el preconteo y el resultado oficial.

De acuerdo con los datos definitivos, Abelardo de la Espriella obtuvo 12.959.542 votos, equivalentes al 49,66% de los sufragios, mientras que Iván Cepeda alcanzó 12.708.712 votos, con una diferencia final de 250.830 votos.

La participación electoral llegó al 63,6% del padrón, convirtiéndose en la más alta registrada desde la entrada en vigencia de la Constitución de 1991.

En sus intervenciones, Petro reivindicó las transformaciones impulsadas por su administración y sostuvo que esos avances deberán ser defendidos por la ciudadanía más allá del cambio de gobierno.

“Yo juré por la paz y no llevo a mi pueblo a la violencia”, afirmó el mandatario, al tiempo que remarcó que las reformas sociales implementadas durante su gestión no deberían ser revertidas.

El presidente también desarrolló una extensa narrativa histórica y política para interpretar el nuevo escenario nacional. En varios mensajes evocó figuras como Simón Bolívar y José Antonio Galán y planteó que el proyecto político que encabezó continuará expresándose en el ámbito social y ciudadano.

Uno de los aspectos más controvertidos de sus declaraciones fueron las denuncias sobre una supuesta injerencia extranjera en el proceso electoral. Petro aseguró que la intervención del presidente estadounidense Donald Trump habría afectado la soberanía colombiana y cuestionó el funcionamiento de los sistemas informáticos vinculados a la organización electoral.

Asimismo, lanzó críticas hacia el presidente electo Abelardo de la Espriella, a quien vinculó con sectores tradicionales del poder económico y político del país.

Pese a la tensión política generada por sus declaraciones, Petro reiteró que la transición presidencial se desarrollará dentro de los canales institucionales y sostuvo que la defensa de sus propuestas continuará por medios democráticos y pacíficos.

Con el inicio formal del empalme, Colombia ingresa ahora en una nueva etapa política marcada por una ajustada diferencia electoral, una elevada participación ciudadana y un escenario de fuerte polarización que acompañará el traspaso de mando previsto para los próximos meses.