Metro de Quito firma un contrato por US$62 millones para garantizar el mantenimiento de la Línea 1

La Empresa Metro de Quito adjudicó un contrato por US$62 millones para asegurar el mantenimiento integral de la Línea 1, el principal proyecto de transporte de Ecuador. El acuerdo busca garantizar la continuidad operativa del sistema y acompaña los planes de expansión que proyectan extender el servicio hacia nuevos sectores de la capital.

La Empresa Metro de Quito firmó un contrato por US$62 millones destinado al mantenimiento integral de la Línea 1, una decisión estratégica orientada a garantizar la continuidad y seguridad operativa del principal sistema de transporte urbano de Ecuador.

El acuerdo fue suscripto con el Consorcio Ferroviario Metro de Quito, integrado por empresas de Panamá, Francia y Ecuador, tras un proceso de contratación que atravesó diversas demoras administrativas.

El contrato contempla tareas de mantenimiento preventivo y correctivo sobre la totalidad de la infraestructura y los sistemas que permiten el funcionamiento diario del servicio.

Los trabajos abarcarán túneles, vías férreas, talleres y cocheras, pozos de bombeo y ventilación, sistemas contra incendios, además de los servicios de telecomunicaciones, radiofonía, telefonía, interfonía, megafonía y conectividad.

La Línea 1 del Metro de Quito, que posee una extensión de 22,5 kilómetros y 15 estaciones, comenzó a operar en diciembre de 2023 y representó una inversión cercana a los US$2.100 millones, convirtiéndose en la obra de transporte más importante de la historia ecuatoriana.

La adjudicación del mantenimiento se enmarca además en una etapa de expansión del sistema. A comienzos de 2026, la empresa española TYPSA fue contratada para desarrollar los estudios definitivos de una extensión de aproximadamente cinco kilómetros hacia el sector de La Ofelia, en el norte de la ciudad.

El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, adelantó que los diseños estarán concluidos durante el último trimestre de este año, lo que permitirá avanzar posteriormente con la licitación y ejecución de las obras.

Por su parte, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció que la ampliación será ejecutada durante su actual mandato, que finaliza en 2029, y que el Gobierno nacional tendrá un rol central en su desarrollo.

La iniciativa cuenta con un financiamiento inicial de US$80 millones otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), mientras que las estimaciones preliminares sitúan el costo total de la expansión en torno a los US$500 millones.

En paralelo, las autoridades también proyectan una segunda ampliación hacia Calderón, la parroquia rural más poblada de Quito, con el objetivo de ampliar la cobertura territorial y fortalecer la movilidad metropolitana.

Con estas inversiones, Quito busca consolidar un sistema de transporte moderno, eficiente y sostenible, capaz de responder al crecimiento urbano de una de las principales ciudades andinas de la región.