Jorge Macri reforzó el control para combatir la mafia de los celulares robados en la Ciudad
El jefe de Gobierno firmó un decreto que declara la emergencia de la actividad de compraventa y reparación de celulares usados, suspende nuevas habilitaciones en zonas críticas y crea un registro de trazabilidad para atacar la comercialización de equipos robados.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmó un decreto para fortalecer el control sobre la compraventa y reparación de celulares usados y atacar la comercialización de equipos robados, en el marco de una estrategia de seguridad que busca desarticular las redes mafiosas que operan en el sector. «Se terminó la mafia de los celulares robados. Declaramos la emergencia para caerles con todo el peso de la ley. Que quede claro, el que compra un teléfono robado para desarmarlo y venderlo por partes no es un comerciante: es un delincuente que forma parte de una red mafiosa», sostuvo Macri. Y agregó: «En las zonas de alta criticidad, no se va a habilitar ni un solo local más de ‘reparación de celulares’ y van a tener que demostrar el origen de cada pieza que tengan. Ley y orden».
El decreto establece un paquete de medidas que incluye la declaración por 90 días corridos de la emergencia de la actividad de comercialización y reparación de celulares usados en toda la Ciudad, el refuerzo de la fiscalización y control mientras se completa la implementación de las nuevas medidas de registro, y la creación de un registro de trazabilidad de las actividades del sector. Durante el período de emergencia, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y el Ministerio de Seguridad adoptarán medidas extraordinarias para el ejercicio de la actividad y llevarán adelante operativos coordinados de control de comercios y ámbitos que presenten mayores indicadores de riesgo. La AGC implementará procedimientos extraordinarios de fiscalización destinados a verificar la legítima compra o tenencia de los celulares, partes y repuestos, y clausurará los comercios que no lo acrediten.
El decreto también determina «Zonas de Alta Criticidad» basadas en la concentración territorial de delitos e infracciones vinculadas con la actividad, secuestros y recuperos de equipos, denuncias e investigaciones, resultados de operativos, concentración de establecimientos y antecedentes de incumplimientos. Las primeras zonas de intervención son Retiro–Microcentro, Balvanera–Once, Liniers–Límite Oeste y Chacarita–Villa Crespo. Durante la vigencia de la emergencia, dentro de esas zonas se suspenderán el inicio y la tramitación de nuevas autorizaciones de actividad económica, las transmisiones por transferencia y las ampliaciones de rubro o superficie destinadas a la comercialización o reparación de celulares usados.
En conjunto, las medidas conforman un esquema escalonado: control reforzado inmediato durante la emergencia, intervención en los barrios focalizada en las áreas críticas y, como régimen permanente, un sistema de registro y trazabilidad que permita identificar establecimientos, equipos y operaciones y dificultar la incorporación de celulares robados al circuito comercial formal. Las acciones se suman al plan de ordenamiento urbano implementado por el Gobierno de Jorge Macri desde diciembre 2023, que incluyó el desalojo de 670 cuadras de manteros que ocupaban parques, plazas y veredas comerciales; los operativos de control en los límites de la Ciudad y de saturación en los grandes centros de transporte; la recuperación de más de 900 propiedades usurpadas que fueron devueltas a sus dueños y el control estricto sobre las nuevas construcciones en barrios y villas como la 31 y La Carbonilla. Con este decreto, el Gobierno porteño busca desmantelar el circuito ilegal de celulares robados y garantizar que los comercios del sector operen dentro del marco de la legalidad.