Paraguay eliminó un impuesto a los pasajes para destrabar el vuelo directo entre Asunción y Miami

El gobierno de Santiago Peña busca incentivar a la aerolínea brasileña Gol para que opere la conexión aérea con Estados Unidos, mientras crecen las tensiones con las agencias de viajes.

El gobierno de Paraguay avanzó con una reforma fiscal orientada a facilitar la llegada de vuelos directos entre Asunción y Miami, luego de que el presidente Santiago Peña promulgara una ley que elimina el histórico cobro del 6% que las aerolíneas debían pagar por cada pasaje emitido en el país.

Aunque oficialmente la medida fue presentada como una iniciativa destinada a fomentar la libre competencia y abaratar los boletos aéreos, en el sector aerocomercial paraguayo interpretan el cambio como un intento directo de convencer a Gol Linhas Aéreas de avanzar con la esperada ruta sin escalas hacia Estados Unidos.

Las negociaciones entre el Gobierno paraguayo y la aerolínea brasileña se reactivaron durante las últimas semanas luego de varios meses de estancamiento. En ese marco, el jefe de gabinete, Javier Giménez, y el titular de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), Nelson Mendoza, mantuvieron reuniones con directivos de Gol y también de LATAM Airlines para discutir nuevas conexiones internacionales.

El objetivo principal del Ejecutivo es romper el aislamiento aéreo internacional de Paraguay, uno de los pocos países sudamericanos que actualmente no posee vuelos directos regulares hacia Estados Unidos.

Gol planea operar la ruta utilizando aeronaves Boeing 737 MAX 8, en lo que sería uno de los vuelos más largos del mundo realizados con ese modelo. La empresa solicitó previamente algún tipo de esquema de protección financiera o subsidio temporal para cubrir eventuales pérdidas mientras la ruta alcanza estabilidad comercial.

Ante las limitaciones legales para otorgar subsidios directos desde la Dinac, el gobierno paraguayo optó por reducir la carga fiscal sobre las aerolíneas. La eliminación del 6% representa una disminución directa en los costos operativos locales de compañías como Gol.

La decisión, sin embargo, generó malestar entre agencias de viajes y operadores turísticos, que consideran que la medida favorece la desintermediación comercial y afecta parte de su esquema tradicional de ingresos.

En paralelo, el embajador paraguayo en Washington, Gustavo Leite, continúa trabajando para obtener la certificación de seguridad de la Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (TSA), un requisito clave para habilitar vuelos directos entre ambos países. Técnicos estadounidenses ya realizaron inspecciones en el aeropuerto Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi para validar los protocolos operativos.

La apertura de la ruta adquiere además relevancia estratégica en la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento para el cual Paraguay ya aseguró su clasificación después de 16 años de ausencia.