Apoyo de EE.UU. alivió al dólar y a los mercados, pero la fragilidad política mantiene la incertidumbre

La asistencia financiera norteamericana estabilizó la divisa y dio aire a bonos y acciones. Sin embargo, la falta de reservas, el reto fiscal y el escenario electoral limitan el optimismo.

El Gobierno logró dejar atrás el fuerte estrés financiero de mediados de septiembre gracias al respaldo excepcional de Estados Unidos. La inyección de confianza estabilizó el dólar, alejó a la divisa del techo de las bandas cambiarias y favoreció una mejora en los activos financieros.

En la última semana, los ADR promediaron alzas del 14% y los bonos en dólares del 25%. Sin embargo, estos avances no alcanzan para revertir las pérdidas acumuladas en el año, con caídas del 40% en acciones y del 13% en títulos públicos. El riesgo país retrocedió desde un máximo de 1.500 puntos básicos hasta el nivel de 1.000, aunque aún se mantiene muy por encima de las 600 unidades de enero.

Según consignó Infobae, en un análisis de Juan Gasalla, esta aparente estabilidad se da en un contexto frágil: el Banco Central sigue con reservas limitadas y el Gobierno enfrenta vencimientos por más de USD 6.000 millones hasta enero de 2026. A su vez, la eliminación temporal de retenciones al agro restó unos USD 1.500 millones de recaudación, complicando la meta de alcanzar un superávit primario del 1,5% del PBI en 2026.

Los analistas advierten que el resultado de las elecciones legislativas del 26 de octubre será determinante. Aunque La Libertad Avanza sumará bancas, no tendrá mayoría propia, lo que obligará al oficialismo a negociar con otras fuerzas para avanzar con proyectos clave como la reforma laboral, tributaria y previsional.

En paralelo, la economía real muestra señales de enfriamiento. El EMAE de julio arrojó una baja de 0,1% mensual y un alza del 2,9% interanual, confirmando que desde febrero no se registra un crecimiento sostenido. De cara al cierre del año, se espera un 2026 desafiante, pese a que el Presupuesto proyecta una expansión del 5%.

“El rescate del Tesoro norteamericano tiene que ser aprovechado para iniciar el camino de acumulación de reservas. Será un camino largo del que no nos podemos desviar”, advirtió Martín Rapetti, de Equilibra. Otros expertos como Aldo Abram y consultoras como Delphos Investment y Max Capital coincidieron en que, más allá del alivio cambiario, el factor político seguirá siendo decisivo para los mercados.

De esta forma, el apoyo de Washington trajo calma en el corto plazo, pero la incertidumbre electoral y la fragilidad de las cuentas públicas continúan condicionando el futuro de la economía argentina.