El CEA celebró 35 años y EEUU destacó una “nueva edad de oro” en la relación bilateral

El aniversario del Centro de Estudios Americanos reunió a funcionarios argentinos y estadounidenses. El embajador Peter Lamelas y el diplomático Bruce Friedman coincidieron en que el vínculo entre ambos países atraviesa un momento de oportunidad histórica.

El Centro de Estudios Americanos (CEA) conmemoró anoche su 35º aniversario en un evento que combinó política, diplomacia y un claro mensaje hacia el futuro de la relación entre Argentina y Estados Unidos. En el Salón Versalles del Hotel Alvear, el embajador norteamericano Peter Lamelas y el funcionario del Departamento de Estado Bruce Friedman encabezaron una ceremonia que resaltó el clima de alineamiento bilateral.

La celebración convocó a figuras de los tres poderes del Estado, empresarios, académicos y representantes diplomáticos. El presidente del CEA, Luis María Savino, abrió la noche destacando la continuidad institucional del organismo desde su fundación en 1991. Luego cedió la palabra a Lamelas, quien combinó anécdotas personales —incluidos recuerdos de sus viajes por Argentina— con una defensa de los valores que, según él, hoy comparten ambas administraciones. El embajador afirmó que la agenda entre Javier Milei y Donald Trump configura “un momento único” y sostuvo que ambos gobiernos avanzan con “la misma visión de libertad y reformas pro-mercado”.

A mitad del encuentro, en lo que Infobae describió como uno de los puntos centrales de la velada, Friedman recibió el premio “Puentes de América”, distinción que reconoce su trayectoria en la diplomacia regional. En su discurso, homenajeó a Lamelas y aseguró que la actual etapa representa “el inicio de una nueva edad de oro” entre Washington y Buenos Aires, con una referencia explícita al estrechamiento de vínculos experimentado en los años noventa.

El funcionario repasó su historia profesional ligada a la región y remarcó el papel del CEA como “un puente indispensable” en la construcción de relaciones estables entre los dos países. El tono general de la noche reforzó esa lectura: tanto el canciller Pablo Quirno como el ministro del Interior, Diego Santilli, participaron del encuentro, reflejando el peso político del alineamiento bilateral.

El cierre volvió a quedar en manos de Savino, quien evocó momentos clave de la diplomacia reciente y contrastó el escenario actual con etapas de mayor distanciamiento. Para el CEA, la presencia conjunta de altos funcionarios de ambos gobiernos simboliza una continuidad en el trabajo institucional iniciado hace más de tres décadas.

La gala concluyó entre conversaciones informales entre diplomáticos, magistrados, legisladores y empresarios, en un clima que reforzó la idea dominante del evento: la relación entre Estados Unidos y Argentina atraviesa, según sus protagonistas, una etapa de afinidad estratégica con potencial para profundizarse en los próximos años.