El Gobierno enfrenta contrarreloj el desafío de superar el caso Espert y resolver el dilema por la reimpresión de boletas
Tras la renuncia de José Luis Espert, Javier Milei busca recomponer la campaña en Buenos Aires, mientras la Justicia Electoral analiza el pedido para reimprimir boletas y definir los reemplazos. En paralelo, el Presidente intenta reactivar su núcleo duro con un show musical y sostener el frente económico en Washington.
Mientras el ministro Luis Caputo negocia en Washington el respaldo financiero al programa económico, el presidente Javier Milei busca recomponer la escena política tras la crisis generada por la renuncia de José Luis Espert. Ayer, el mandatario encabezó un inusual show musical en el Movistar Arena, donde combinó temas de rock nacional y un discurso político, en un intento por reconsolidar su núcleo duro y dejar atrás el escándalo que sacudió al oficialismo.
Según relató Infobae, la vida pública argentina “empieza a parecerse de a ratos a una distopía”. El espectáculo de Milei se desarrolló en simultáneo con negociaciones clave del equipo económico y en medio de la mayor crisis interna de La Libertad Avanza desde su derrota en la provincia de Buenos Aires.
El conflicto estalló tras la denuncia contra Espert, quien reconoció haber recibido un pago de USD 200.000 de una empresa minera vinculada a Federico “Fred” Machado, investigado en Estados Unidos por lavado de dinero y narcotráfico. Luego de días de defensas erráticas y presiones del gabinete, el diputado renunció a su candidatura el domingo pasado, confirmándolo en redes sociales.
El Presidente había sostenido al economista hasta último momento. “Milei reaccionó tardíamente”, señalan fuentes del oficialismo citadas por el medio. Recién tras la renuncia, el mandatario buscó reorganizar la campaña y designar como reemplazo a Diego Santilli, tercer candidato en la lista bonaerense, desplazando a Karen Reichardt, segunda en orden y sin experiencia política.
Santilli aceptó de inmediato el desafío: fue uno de los primeros dirigentes del PRO en sumarse al espacio libertario y, según su entorno, “se juega a fondo”. Su desembarco apunta a reimpulsar la campaña bonaerense y revertir las encuestas que, la semana pasada, mostraron una diferencia de entre 10 y 15 puntos a favor de Fuerza Patria.
“El Gobierno está cayendo, pero tiene un núcleo duro que si logra consolidarlo le sobra. El problema es que no deja de tener un traspié tras otro”, explicó a Infobae un consultor que sigue de cerca las mediciones semanales.
El caso Espert no solo provocó un golpe político, sino también un dilema operativo: la necesidad de reimprimir las boletas electorales en la provincia de Buenos Aires. La Junta Electoral le pidió a La Libertad Avanza que informe el costo estimado, las imprentas disponibles y si sería necesaria una nueva licitación. El gasto podría oscilar entre $10.000 y $15.000 millones, una cifra muy superior al límite de campaña de $5.200 millones establecido por la Cámara Nacional Electoral.
Desde el oficialismo surgieron versiones cruzadas. Algunos voceros aseguraron que, de ser necesario, el partido asumiría el gasto, mientras sectores opositores advirtieron que sería “gravísimo” que el Estado financie esa reimpresión. “¿Cualquiera puede pedir reimprimir boletas y el Estado lo paga?”, cuestionó un diputado del PRO.
En paralelo, los equipos legales libertarios, encabezados por Sebastián Amerio y Santiago Viola, trabajan con la Justicia bonaerense bajo la supervisión del juez Alejo Ramos Padilla. La decisión debe tomarse en las próximas horas, con apenas veinte días para las elecciones.
La salida de Espert también generó movimientos internos en el Congreso: presentó su renuncia a la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, y el Gobierno propuso en su lugar a Bertie Benegas Lynch, quien tocó la batería durante el show de Milei.
Mientras tanto, el Presidente intenta recomponer la imagen de su gobierno en un contexto económico delicado. En Washington, Caputo se reunió con Scott Bessent y Kristalina Georgieva para avanzar en la negociación con el FMI, mientras se espera la confirmación de un nuevo tramo del swap norteamericano.
En el plano electoral, la Casa Rosada observa con atención los escenarios de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, distritos clave para definir la elección del 26 de octubre. En Córdoba, el avance de Juan Schiaretti y Natalia de la Sota podría complicar al oficialismo, mientras que en Santa Fe se proyecta un escenario de tercios.
El oficialismo confía en que Milei, con su estilo disruptivo y su presencia escénica, logre reavivar la mística libertaria de 2023 y recuperar parte del electorado desencantado. “Si sacamos 35 puntos es un milagro”, admitió un dirigente libertario, reflejando el clima de urgencia que domina la recta final de la campaña.