Milei anunciará su nuevo Gabinete tras las elecciones y crece la incertidumbre sobre el futuro de Guillermo Francos
El Presidente planea comunicar los cambios ministeriales después de los comicios para mantener el “efecto sorpresa”. Algunas carteras ya estarían definidas, pero otras dependerán de las conversaciones que mantendrá en el búnker del Hotel Libertador el domingo.
El presidente Javier Milei definió que los anuncios sobre la nueva conformación del Gabinete nacional se realizarán recién después de las elecciones legislativas del domingo, con el objetivo de conservar el “efecto sorpresa” y adaptar los cambios a los resultados que surjan de las urnas. El mandatario busca encarar una reestructuración ministerial que acompañe la segunda etapa de su gestión, centrada en las reformas de segunda generación y en la consolidación del esquema político del oficialismo.
Aunque varias áreas ya tendrían nombres acordados, otras continúan en discusión y podrían definirse recién el domingo por la noche, durante las reuniones previstas en el Hotel Libertador, donde Milei aguardará los resultados junto a su círculo más cercano. La incertidumbre principal se concentra en la continuidad de Guillermo Francos al frente de la Jefatura de Gabinete, un puesto que, según fuentes del oficialismo, atraviesa un momento de fuerte desgaste interno.
“El resultado electoral es importante, pero lo que realmente observarán los mercados será cómo comunique el Presidente su hoja de ruta y con qué equipo planea sostenerla”, deslizó una fuente cercana a Casa Rosada en declaraciones a Infobae, en alusión a la expectativa que genera la presentación del nuevo gabinete y su señal hacia los inversores.
Por ahora, Milei solo oficializó la designación de Pablo Quirno como nuevo canciller, en reemplazo de Gerardo Werthein, quien dejará el cargo el próximo lunes. Los ministerios de Justicia y Seguridad también tendrían sus reemplazos definidos, aunque el Presidente decidió no adelantarlos para preservar el impacto de los anuncios.
El clima en el oficialismo combina expectativa y tensión. En particular, la situación de Francos se ve atravesada por su diferendo con el asesor presidencial Santiago Caputo, figura de creciente influencia en la toma de decisiones. Caputo no pretende ocupar formalmente la Jefatura de Gabinete, pero sí busca redefinir la estructura política y administrativa del Ejecutivo, especialmente la coordinación con gobernadores y legisladores.
Dentro del karinismo —el entorno político de Karina Milei— se barajan dos posturas: mantener cierta estabilidad con ajustes puntuales o avanzar hacia una reorganización más profunda. Desde el caputismo, en cambio, se impulsa una reconfiguración total del Gabinete, con interlocutores más alineados al proyecto presidencial y con una conducción más centralizada.
El futuro de Francos se decidirá el mismo domingo, cuando mantenga una reunión privada con el Presidente. Según allegados, solo existen dos escenarios posibles: aceptar una nueva dinámica de poder bajo el liderazgo de Caputo o presentar su renuncia. “Está cansado de la interna y el desgaste ha sido mucho mayor del esperado”, comentó un asesor libertario.
En caso de que Francos deje el cargo, su reemplazante podría surgir de tres sectores: el caputista, el karinista o un perfil técnico neutral que equilibre las tensiones internas. En ese contexto, no se descarta una eventual reubicación de Manuel Adorni en otro rol ministerial.
Mientras tanto, Caputo planifica una reunión amplia con gobernadores tras las elecciones, en un intento por mejorar el diálogo político y acelerar la aprobación de las reformas laboral y tributaria que impulsa Milei. “Se trata de integrarlos, no de repartir cargos”, aclaró una fuente del entorno del asesor.
El domingo por la noche, cuando finalice el recuento preliminar, Milei convocará al llamado “Triángulo de Hierro” —integrado por él mismo, su hermana Karina y Santiago Caputo— para definir los últimos detalles del rediseño gubernamental y los nombres que marcarán el nuevo rumbo de su gestión.