Milei tras el 3,4% de inflación: «Hay que tener paciencia, no vamos a ir contra la teoría económica»
En el AmCham Summit, el presidente explicó el salto de precios por la caída de la demanda de dinero, factores estacionales y la guerra en Medio Oriente. Ratificó el rumbo sin concesiones y prometió que la inflación «va a empezar a bajar».
Javier Milei cumplió lo que había anticipado en redes sociales minutos después de conocerse el dato del INDEC: hablar de inflación aunque tuviera otras cosas buenas para contar. Ante empresarios en el AmCham Summit 2026, el presidente reconoció que el 3,4% de marzo «es malo» y que le «repugna», pero ofreció una explicación técnica detallada de las causas y reafirmó que el rumbo económico no cambiará, según informó Infobae.
«Habitualmente, los políticos cuando reciben un mal dato suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa. Nosotros tendríamos un montón de cosas buenas para hablar hoy, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas de la política tradicional, voy a hablar de inflación», abrió el presidente ante la sala.
El diagnóstico que ofreció Milei tiene tres capas. La primera y más profunda: en la segunda mitad de 2025 se produjo lo que llamó «una monstruosa caída de la demanda de dinero», equivalente al 50% del M2 o unos 41.000 millones de dólares. Ese fenómeno, que atribuyó a un «ataque especulativo» de la oposición durante la campaña electoral, disparó las tasas de interés, llevó el riesgo país a 1.000 puntos básicos y frenó en seco una actividad que venía expandiéndose. «En cualquier momento de la historia, Argentina hubiese volado por los aires. No solo que no voló, sino que recibimos un fuerte respaldo en las urnas», afirmó.
La segunda capa fue la estacionalidad de marzo: el impacto de educación por el inicio del ciclo lectivo, el encarecimiento de los combustibles vinculado al conflicto en Medio Oriente y su efecto cascada sobre el transporte, y el alza estacional de la carne. La tercera, un ajuste de precios relativos que el Gobierno considera inevitable y transitorio. «La política monetaria no cambió. Por lo tanto, esto no es inflación estrictamente. Es que pegó un salto el nivel de precios por cambios en los precios relativos, pero la inflación de largo converge en la internacional. Al equilibrio al que vamos no cambió», explicó.
Para proyectar hacia adelante, Milei destacó que la inflación mayorista viaja en torno al 10%, lo que funciona como indicador adelantado de hacia dónde convergerá el IPC una vez disipados los shocks. «Lo que hay que hacer es tener paciencia. No hay que desesperarse. Cuando uno se desespera, toma malas decisiones. Nosotros no vamos a ir en contra de la teoría económica y de la evidencia empírica», afirmó.
En la parte más aplaudida del discurso, Milei ratificó el programa sin concesiones. Confirmó que en la última reunión de Gabinete ordenó que la motosierra no se detenga, que el ajuste del gasto continuará para habilitar una reducción de impuestos y que no habrá desvíos en la política monetaria ni en la desregulación. «Vamos a sacar todos los pesos de la calle hasta que colapse el índice de inflación. No vamos a ceder un ápice en seguir desregulando», dijo. Y cerró con una definición que sintetiza su visión de largo plazo: «El caso argentino dice que tenemos que seguir por la senda de la ortodoxia innegociable. No vinimos para eternizarnos en el poder, vinimos a escribir la mejor página de la historia argentina. Si sale bien, Argentina habrá dado un paso para ser grande nuevamente».