Nuevas lluvias complican una cosecha gruesa que ya acumula importantes demoras

Un nuevo frente de tormenta se acerca hacia el fin de semana y amenaza con profundizar el exceso hídrico en amplias zonas productivas. Los suelos saturados impiden el ingreso de maquinaria y complican la logística en numerosos establecimientos.

El sector agropecuario argentino enfrenta un nuevo capítulo de incertidumbre climática. Según el reporte agrometeorológico semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires relevado por TodoAgro, un nuevo frente de tormenta avanza hacia la región agrícola y llegaría hacia el fin de semana, en un momento particularmente delicado dado que la cosecha gruesa ya arrastra importantes demoras por el exceso hídrico de las últimas semanas.

El pronóstico no anticipa lluvias homogéneas sino una distribución marcadamente desigual. Se configuraría una franja diagonal de precipitaciones moderadas a abundantes que partiría desde el NOA, atravesaría el este de Cuyo y culminaría en el sur de la Región Pampeana. En esa franja, los acumulados podrían ubicarse entre 10 y más de 25 milímetros. Si bien no son valores extremos en términos absolutos, el momento en que llegan los vuelve especialmente problemáticos. El resto del área agrícola recibiría aportes más limitados, con lluvias escasas y focos aislados de intensidad moderada.

El contexto que rodea a estas nuevas precipitaciones es el verdadero problema. Gran parte de la región agrícola viene registrando atrasos en la recolección por las lluvias persistentes de las semanas previas. Los suelos saturados no solo afectan el estado de los cultivos sino que también limitan severamente la logística productiva: en numerosos establecimientos las máquinas agrícolas no pueden ingresar a los campos por falta de piso, y en otros casos se complica incluso la salida de la producción ya recolectada. Caminos rurales deteriorados, lotes anegados y ventanas climáticas cada vez más estrechas configuran un escenario de alta incertidumbre para los productores.

Sin embargo, el carácter heterogéneo del pronóstico abre también una ventana de oportunidad para las zonas donde las precipitaciones serían más moderadas. Allí, una mejora en las condiciones de piso podría permitir retomar parcialmente las tareas de cosecha, siempre que no se registren nuevos eventos de mayor magnitud.