Perú declaró una emergencia sanitaria por un brote de gripe aviar H5N1
El virus fue detectado en un predio de gallos de pelea de San Vicente de Cañete y la medida regirá durante 90 días en todo el país. Las autoridades reforzaron los controles y aseguraron que no existen riesgos asociados al consumo de pollo y huevos correctamente cocidos.
El Servicio Nacional de Sanidad Agraria de Perú declaró una emergencia sanitaria durante 90 días en todo el territorio nacional tras confirmar un brote de influenza aviar de alta patogenicidad H5N1 en un establecimiento de gallos de pelea ubicado en San Vicente de Cañete, en la provincia de Lima. La decisión permitirá intensificar la vigilancia epidemiológica, controlar el traslado de aves y aplicar medidas extraordinarias para impedir la propagación de la enfermedad.
Luego de detectar el foco, los equipos sanitarios realizaron el sacrificio de los animales afectados, aplicaron medidas de desinfección y dispusieron un período de vacío sanitario en el predio. Desde el organismo aclararon que la declaración de emergencia tiene un carácter preventivo y no implica una situación de alarma para la población.
El director general de Sanidad Animal del SENASA, Mario Bonifaz Flores, explicó que el brote quedó limitado a gallos de pelea y que hasta el momento no se registraron casos en pollos destinados a la producción de carne, gallinas ponedoras ni otras aves comerciales vinculadas con el consumo humano.
Según informó Infobae, la influenza aviar es una enfermedad provocada por virus de tipo A que puede afectar a pollos, pavos, patos, gansos, codornices, aves ornamentales y distintas especies silvestres. Las variantes de alta patogenicidad, entre las que se encuentra el H5N1, pueden ocasionar cuadros graves y una elevada mortalidad dentro de las explotaciones avícolas.
La cepa comenzó a expandirse con mayor intensidad a partir de 2020 y provocó numerosos brotes en aves silvestres y de corral en distintas regiones del mundo. También fue detectada en diferentes especies de mamíferos terrestres y marinos, aunque su circulación continúa concentrándose principalmente entre animales.
La transmisión a las personas es poco frecuente y suele producirse por un contacto estrecho y prolongado con aves infectadas, animales muertos o ambientes contaminados. Las autoridades sanitarias señalan que el virus no se transmite con facilidad entre seres humanos, aunque mantienen una vigilancia permanente ante la posibilidad de que experimente cambios que aumenten su capacidad de contagio.
En los casos humanos, la enfermedad puede provocar fiebre, tos, dolor de garganta, molestias musculares, conjuntivitis, dificultades respiratorias y síntomas gastrointestinales. Los cuadros más graves pueden incluir neumonía y alteraciones neurológicas, por lo que se recomienda consultar a un profesional ante la aparición de síntomas después de haber estado en contacto con aves enfermas o productos animales sin tratamiento sanitario.
La emergencia establece restricciones para la movilización de aves que no cuenten con certificación sanitaria y obliga a comunicar inmediatamente cualquier signo compatible con la enfermedad. Además, se recomendó evitar el contacto con aves silvestres, que pueden transportar el virus y favorecer su ingreso en establecimientos de producción.
El SENASA reforzará la vigilancia junto con el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas. El diagnóstico se realizará mediante pruebas moleculares en aves con síntomas respiratorios o neurológicos y en ejemplares encontrados muertos.
Las autoridades descartaron riesgos vinculados con el consumo de pollo y huevos que hayan sido correctamente manipulados y cocidos. El virus es sensible a las altas temperaturas, por lo que la cocción adecuada permite inactivarlo. De todos modos, se desaconseja consumir carne o huevos crudos, así como leche sin pasteurizar proveniente de zonas con brotes activos.
El organismo sanitario peruano también mantiene una coordinación con el Ministerio de Salud para fortalecer los programas de vigilancia y los protocolos de contingencia. Mientras continúen las medidas de emergencia, los controles estarán orientados a contener el foco detectado, proteger la producción avícola y reducir cualquier eventual riesgo para la salud pública.