Terremoto en Colombia dejó sin servicio hasta el 42% de los dispositivos móviles en Chocó

El sismo de magnitud 7,4 afectó gravemente la infraestructura de telecomunicaciones en siete departamentos, con Chocó como la zona más golpeada, donde casi la mitad de los dispositivos perdieron conectividad, aunque dos semanas después el 94,7% de los sitios afectados ya habían recuperado su disponibilidad.

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto puso a prueba la resiliencia de la infraestructura física y dejó una de las mayores interrupciones de conectividad en el país. Según un análisis de Ookla, basado en datos de Speedtest, Downdetector, telemetría de escaneo de señal y el modelo sísmico ShakeMap del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico generó que casi la mitad de las estaciones base monitoreadas en siete departamentos quedaran fuera de servicio. En Chocó, la zona del epicentro, la conectividad se deterioró hasta alcanzar un máximo del 42% de dispositivos sin servicio, incluso mientras otras regiones comenzaban a recuperarse.

El análisis de Ookla revela una relación directa entre la intensidad del terremoto y la pérdida de conectividad. Por debajo de una intensidad de 6 en la escala de Mercalli Modificada (MMI), la disponibilidad del servicio se mantuvo prácticamente estable. Sin embargo, por encima de ese umbral comenzó un deterioro acelerado. En zonas que alcanzaron intensidad MMI 8, el 22% de los dispositivos móviles perdió el servicio durante las horas posteriores al sismo, frente a un nivel normal de aproximadamente 2%. El impacto no alcanzó su punto máximo inmediatamente después del terremoto: en Chocó, el porcentaje de dispositivos sin servicio llegó al 27% cuatro horas y media después del sismo principal, especialmente debido al agotamiento de las baterías de respaldo.

Los resultados de Ookla coinciden con el impacto registrado por las autoridades colombianas. El Ministerio TIC contabilizó 3.403 estaciones base fuera de servicio después del terremoto, equivalentes al 46% de las estaciones evaluadas. La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) estableció que, de los 1.929 sitios de infraestructura móvil que presentaron fallas específicamente el 10 de agosto, 1.826 ya habían recuperado completamente su disponibilidad al 23 de agosto, es decir, el 94,7%. Mientras tanto, 33 sitios presentaban afectación parcial y 70 continuaban completamente indisponibles. La CRC mantiene el monitoreo en Caldas, Cauca, Chocó, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle del Cauca, utilizando información del Centro de Monitoreo e Inspección de los Servicios de Comunicaciones (CMIC) del Ministerio TIC.

La afectación de las redes estuvo estrechamente vinculada con la pérdida de suministro eléctrico. Chocó perdió la totalidad de su suministro, mientras que el Eje Cafetero perdió alrededor del 80% de su energía y Valle del Cauca cerca del 70%. El operador de la red eléctrica XM reportó que el 86% de la demanda había sido restablecida para la tarde del día siguiente al terremoto. Sin embargo, los datos de Ookla muestran que volver a encender las estaciones no significó que la red hubiera regresado inmediatamente a sus condiciones normales: a medida que los usuarios comenzaron a reconectarse, la congestión aumentó, y en los departamentos más afectados la latencia pasó de 633 milisegundos a 903 milisegundos y la pérdida de paquetes se duplicó.

El análisis de Ookla muestra que la supervivencia individual de las estaciones no fue el único factor determinante. La redundancia de las redes y el roaming tuvieron un papel decisivo. Claro registró la mayor proporción de sitios inactivos en las zonas más afectadas (aproximadamente uno de cada cinco), pero mantuvo la indisponibilidad máxima de usuarios en 10%, frente al 16% de Movistar y el 13% de Tigo. Según Ookla, Claro logró mantener el servicio más estable gracias a la cobertura superpuesta de estaciones cercanas, que absorbieron a los usuarios desplazados. WOM Colombia, que depende en mayor medida del roaming nacional, desvió más tráfico hacia redes de otros operadores, y la proporción de sus conexiones en redes anfitrionas aumentó del 8% al 13%. En medio de las interrupciones terrestres, la conectividad satelital se convirtió en una alternativa rápida: el uso de Starlink aumentó aproximadamente un 40%, y la velocidad media de descarga creció un 11%, pasando de 86,83 Mbps a 96,81 Mbps.

Dos semanas después del terremoto, el balance de la CRC muestra que la infraestructura se encuentra en una fase avanzada de recuperación, pero no completamente restablecida. «La recuperación avanza: el 94,7% de los sitios afectados el día del sismo ya están operando. Pero mientras una comunidad siga incomunicada, el trabajo no está terminado», afirmó Felipe Díaz Suaza, director ejecutivo de la CRC. La indisponibilidad completa para los siete departamentos monitoreados era del 3,2%, y las capitales departamentales Cali y Pereira concentraban 82 de los 95 sitios que permanecían completamente fuera de servicio. Estos datos permiten identificar los territorios donde los operadores deben priorizar la implementación de soluciones para garantizar la conectividad en futuras emergencias.