Argentina suma más de 63.000 hectáreas bajo riego en dos años con fuerte inversión privada
En los últimos 24 meses se incorporaron 63.400 hectáreas irrigadas gracias a la venta de más de 600 pivotes y al avance del riego por goteo. La inversión superó los USD 185 millones y confirma el rol estratégico del riego para la estabilidad productiva.
La expansión del riego en Argentina volvió a mostrar un fuerte dinamismo en los últimos dos años. Según el análisis de la Dirección Nacional de Agricultura, entre 2023 y 2025 se sumaron 63.400 hectáreas bajo sistemas de irrigación, impulsadas por inversiones que alcanzaron los USD 185 millones y un crecimiento sostenido de la demanda tecnológica por parte del sector privado.
En este período se comercializaron más de 600 equipos de riego por pivot, por un valor superior a los USD 147 millones, lo que permitió incorporar alrededor de 55.000 nuevas hectáreas irrigadas. A esto se agregan más de 8.400 hectáreas adicionales bajo riego por goteo, con inversiones que superaron los USD 38 millones. De acuerdo con lo señalado por TodoAgro en su cobertura, estos datos reflejan que el riego continúa consolidándose como una herramienta clave para estabilizar rendimientos agrícolas y asegurar la producción forrajera en escenarios climáticos cada vez más variables.
Para sostener este proceso, el Ministerio de Agricultura nacional viene impulsando capacitaciones técnicas dirigidas a productores, asesores y empresas. Una de las más recientes fue la Jornada “Producción Láctea: Riego, Forraje, Efluentes y Tecnología”, realizada en la Estación Experimental INTA Manfredi, en Córdoba. El encuentro reunió a más de un centenar de actores del sector y permitió exponer las últimas innovaciones en riego, agricultura de precisión, gestión de efluentes y tecnologías aplicadas al tambo, como sistemas de monitoreo y automatización.
Durante la actividad, también se presentaron herramientas financieras del BICE, el Banco Nación y el Banco de Córdoba, orientadas a infraestructura y equipamiento para riego y producción láctea. Estas líneas de crédito, cada vez más utilizadas, buscan acelerar la modernización productiva y acompañar la transición hacia esquemas de mayor eficiencia hídrica.
Con inversiones crecientes y una articulación público-privada que se consolida, el riego aparece como uno de los pilares para mejorar la productividad, reducir riesgos climáticos y fortalecer la competitividad de las economías regionales en todo el país.