Arrancó la cosecha de girasol en el norte santafesino con rindes dentro de lo esperado
Los primeros lotes recolectados muestran resultados promedio, mientras el maíz temprano exhibe un estado sanitario y productivo excelente. Las lluvias continuas condicionan el ritmo de siembra de soja tardía y algodón.
La campaña agrícola avanza en el centro-norte de la provincia de Santa Fe bajo un escenario marcado por lluvias persistentes y una buena disponibilidad de agua en los perfiles de suelo. En ese contexto, comenzó la cosecha de girasol con rendimientos iniciales que se ubican dentro de los parámetros históricos de la región, al tiempo que el maíz temprano muestra un desempeño destacado en todas sus etapas fenológicas.
De acuerdo con el último relevamiento del Sistema de Estimaciones Agrícolas difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, el girasol alcanzó una superficie sembrada de 160.000 hectáreas, lo que representa un incremento cercano al 18% respecto de la campaña anterior. Los primeros lotes cosechados arrojaron rindes que oscilan entre 17 y 20 quintales por hectárea, con máximos puntuales que alcanzaron los 23 qq/ha en sectores específicos.
El informe señala que, si bien el 90% de los cultivares se encuentra en estado bueno, muy bueno o excelente, se registraron complicaciones localizadas vinculadas al exceso hídrico y al ataque de aves, especialmente en los departamentos del noroeste provincial. Para mitigar estos daños, algunos productores optaron por adelantar el secado de los cultivos y acelerar el ingreso a los lotes.
En paralelo, el maíz temprano presenta una evolución muy favorable. Con una superficie implantada de 95.000 hectáreas —un 20% más que el ciclo previo—, los maizales muestran una emergencia uniforme, adecuada densidad de plantas y un desarrollo vegetativo vigoroso, sin inconvenientes sanitarios relevantes hasta el momento.
La soja temprana, cuya siembra ya finalizó, alcanzó 1.070.000 hectáreas, superando en un 3% la superficie del año anterior. En tanto, la soja tardía registra un avance cercano al 45%, con buenas condiciones de germinación en los primeros lotes, aunque el progreso continúa condicionado por la humedad excesiva de los suelos.
Situaciones similares se observan en el algodón y el sorgo granífero, donde las precipitaciones reiteradas ralentizaron las labores. En el caso del algodón, la implantación alcanza el 65% del área prevista, con diferencias entre el este y el oeste algodonero, asociadas a estrategias de rotación de cultivos.
El relevamiento destaca que, a pesar de algunos sectores anegados en posiciones topográficas bajas, la disponibilidad de agua útil es buena a muy buena en la mayor parte del área de estudio, lo que resulta clave para el desarrollo de la campaña gruesa 2025/2026. No obstante, se advierte que la evolución final de los cultivos dependerá tanto de la dinámica climática de las próximas semanas como de las decisiones de manejo e inversión tecnológica adoptadas por cada productor.