Bulgaria detecta niveles críticos de pesticidas en cargamentos de girasol argentino

Autoridades sanitarias europeas advirtieron que los envíos superan hasta cuatro veces los límites permitidos, mientras se intensifican los controles sobre la cadena de suministro.

La Agencia de Seguridad Alimentaria de Bulgaria detectó niveles elevados de pesticidas en un nuevo cargamento de semillas de girasol provenientes de Argentina, lo que encendió alertas sanitarias en el mercado europeo. Según el organismo, los residuos encontrados superan hasta cuatro veces los valores máximos permitidos por la normativa vigente.

El hallazgo corresponde al cuarto envío analizado en el país, dentro de un total de más de 160.000 toneladas importadas. De acuerdo con los informes oficiales, los tres cargamentos anteriores ya habían presentado irregularidades, con niveles de pesticidas que oscilaron entre dos y cinco veces por encima de los límites establecidos.

Frente a esta situación, las autoridades búlgaras intensificaron los controles a lo largo de toda la cadena de suministro. Las inspecciones abarcan desde el ingreso de la mercadería en el puerto hasta su almacenamiento, procesamiento industrial y eventual distribución o reexportación, en coordinación con organismos aduaneros y sanitarios.

En paralelo, el importador de las semillas presentó una declaración en la que asegura que el producto no será destinado al consumo dentro de la Unión Europea. Según indicó, la materia prima procesada se exportará a mercados donde los estándares permitidos son más elevados o se utilizará con fines técnicos, como la producción de biodiésel.

El episodio se produce en un contexto de creciente exigencia regulatoria en materia de inocuidad alimentaria por parte de la Unión Europea, lo que podría generar impactos en el comercio agrícola internacional. En particular, pone bajo escrutinio los controles de calidad en las exportaciones agroindustriales y abre interrogantes sobre eventuales restricciones o ajustes en los mercados de destino.