El campo podría aportar hasta USD 8.000 millones con retenciones cero a los granos

El decreto que elimina derechos de exportación hasta el 31 de octubre abre la posibilidad de un fuerte ingreso de divisas. Analistas proyectan subas en las cotizaciones, con la soja como principal beneficiada.

La reciente decisión del Gobierno nacional de fijar en 0% las retenciones a la exportación de granos y carnes hasta el 31 de octubre podría traducirse en un ingreso adicional de divisas para la economía argentina. Según cálculos de la analista de mercados Lorena D’Angelo, con el volumen disponible para comercializar y los precios FOB vigentes, el país podría captar hasta USD 8.100 millones en exportaciones.

El marco legal de la medida quedó establecido en el Decreto 685/2025, publicado en el Boletín Oficial. El texto dispone que los exportadores deberán liquidar al menos el 90% de las divisas generadas por las operaciones dentro de un plazo máximo de tres días hábiles desde la oficialización del permiso de embarque.

En paralelo, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), mediante la Resolución General 5760/2025, precisó que el beneficio tendrá vigencia hasta el 31 de octubre o hasta que se alcancen USD 7.000 millones en Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE), lo que ocurra primero.

La medida incluye a granos como soja, maíz, trigo, cebada, sorgo y girasol, además de carne bovina y aviar. Desde el Gobierno se enfatizó que el objetivo es crear condiciones que fortalezcan la estabilidad macroeconómica y potencien el desarrollo productivo en todas las regiones.

Según las proyecciones de D’Angelo, las cotizaciones teóricas reflejarían mejoras inmediatas:

  • Trigo: de USD 193 a USD 214 por tonelada.
  • Maíz: de USD 183 a USD 191.
  • Sorgo: de USD 163 a USD 176.
  • Soja: de USD 300 a entre USD 395 y 405, con un incremento cercano al 30%.

En este escenario, la soja se perfila como el principal motor de ventas, con un fuerte incentivo para que los productores aprovechen el nuevo esquema impositivo. No obstante, el Estado dejaría de percibir aproximadamente USD 1.600 millones en derechos de exportación, lo que plantea un costo fiscal en paralelo al beneficio de ingreso de dólares.