El trigo sorprende en la campaña 2025/26: fuerte suba de producción, superficie y rindes
Las últimas estimaciones confirman un salto histórico en el trigo argentino, con récords en área sembrada, productividad y volumen total.
La campaña triguera 2025/26 continúa superando expectativas y consolida un escenario excepcional para el cereal en Argentina. Las proyecciones más recientes muestran un fuerte ajuste al alza tanto en la producción total como en la superficie sembrada y los rindes promedio, configurando uno de los mejores desempeños de las últimas décadas.
De acuerdo con las estimaciones actualizadas, la producción nacional de trigo se ubicaría en torno a las 27,7 millones de toneladas, un salto significativo frente a los cálculos realizados apenas un mes atrás. Este nuevo escenario implica un incremento de más de 3 millones de toneladas respecto de las previsiones previas y un crecimiento interanual cercano al 37% en comparación con la campaña pasada.
El avance productivo se explica por una combinación de factores. Por un lado, la superficie implantada continúa ampliándose y alcanzaría las 7,17 millones de hectáreas, superando registros históricos. Por otro, los rindes promedio muestran una performance excepcional, con valores que rondan los 41 quintales por hectárea, muy por encima de los promedios habituales y de los máximos registrados en ciclos anteriores. En este sentido, datos difundidos recientemente por la Bolsa de Comercio de Rosario —retomados en un informe sectorial— dan cuenta de un escenario “impensado” en términos de productividad.
Si se confirma este volumen final, la actual campaña se posicionaría como récord en los tres principales indicadores: área sembrada, rinde promedio y producción total. En perspectiva histórica, el trigo no solo supera la marca de superficie alcanzada a comienzos de los años 2000, sino que también deja atrás el anterior récord de rinde registrado en la campaña 2010/11 y la mayor producción obtenida en 2021/22.
A nivel provincial, los resultados también son destacados. Santa Fe lidera el ranking de rindes con promedios que superan los 47 quintales por hectárea, seguida por Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba, todas con valores que constituyen máximos históricos para cada jurisdicción. Si bien aún resta avanzar con la cosecha en varias zonas, el potencial productivo continúa siendo elevado en buena parte del territorio.
En la región núcleo, además, se verificó un fuerte crecimiento del área implantada. A partir de análisis satelitales y relevamientos de campo, se detectó un incremento de más de 200.000 hectáreas respecto de las estimaciones iniciales, llevando la superficie sembrada a cerca de 1,82 millones de hectáreas, el nivel más alto de los últimos 16 años.
Con estos números, el trigo vuelve a consolidarse como uno de los principales motores del complejo agrícola, aportando volumen, estabilidad y previsibilidad en un contexto donde los cultivos de invierno recuperan protagonismo dentro de la rotación productiva.