Energía fija nuevos precios de referencia para biocombustibles en enero

La Secretaría de Energía actualizó los valores mínimos del bioetanol y el biodiesel que se utilizan en la mezcla obligatoria con combustibles tradicionales. Las medidas rigen durante todo enero y establecen plazos de pago diferenciados.

El comienzo del año llega con cambios en el esquema de precios de los biocombustibles. La Secretaría de Energía definió los nuevos valores mínimos que deberán aplicarse en las operaciones de compra de bioetanol y biodiesel destinados a su mezcla obligatoria con naftas y gasoil, respectivamente.

Según lo dispuesto en la Resolución 611/2025, el bioetanol producido a partir de caña de azúcar tendrá durante enero un precio mínimo de referencia cercano a los $976 por litro, mientras que el elaborado con maíz se ubicará en torno a los $895 por litro. Estos valores se aplicarán a todas las transacciones del mes y se mantendrán vigentes hasta que la autoridad publique una nueva actualización.

La normativa también establece condiciones comerciales específicas. En el caso del bioetanol, el plazo máximo para el pago no podrá superar los 30 días corridos desde la fecha de facturación. Además, la Secretaría de Energía se reservó la posibilidad de introducir ajustes extraordinarios si se detectan desfasajes entre los costos de producción y los precios reconocidos, o ante eventuales distorsiones en los valores de los combustibles fósiles al consumidor. La información fue difundida originalmente por TodoAgro a partir de datos oficiales.

En paralelo, a través de la Resolución 612/2025, el Gobierno fijó el precio del biodiesel destinado a su mezcla con gasoil en aproximadamente $1,8 millones por tonelada para el mes de enero. A diferencia del bioetanol, este producto tendrá un plazo de pago más corto, con un máximo de siete días corridos desde la emisión de la factura.

La misma resolución confirmó además la restitución del porcentaje obligatorio de mezcla de biodiesel en el gasoil, que vuelve al 7,5% en volumen. Ese nivel había sido reducido transitoriamente al 7% como respuesta al encarecimiento del aceite de soja, uno de los principales insumos del sector. Con la normalización de los costos, la autoridad energética decidió regresar al esquema previo.