Europa vuelve a aplazar su normativa contra la deforestación y da un respiro al sector agroexportador argentino

El Parlamento Europeo decidió postergar un año más la entrada en vigencia del EUDR, que obliga a certificar productos como soja, carne y madera como “libres de deforestación”. El agro argentino celebró la decisión y pidió simplificar los requisitos.

El agro argentino sumó un alivio clave: la Unión Europea volvió a extender los plazos para aplicar su reglamento “anti deforestación”, que establece que solo podrán ingresar al bloque productos provenientes de zonas verificadas como libres de desmontes. La norma, que originalmente debía regir desde fines de 2024 y ya había sido prorrogada una vez, volvió a postergarse tras una decisión del Parlamento Europeo.

La regulación 1115/2023 exige trazabilidad georreferenciada y estrictos controles de origen para bienes como soja, carne, madera y subproductos forestales. Si bien el país viene trabajando en la adecuación mediante plataformas como VISEC —que ya cuenta con la validación de importadores europeos—, el nuevo aplazamiento permitirá una transición más ordenada, según destacaron desde Bruselas.

El Parlamento Europeo resolvió que las grandes empresas deberán cumplir con estas obligaciones desde el 30 de diciembre de 2026, mientras que las micro y pequeñas firmas tendrán tiempo hasta el 30 de junio de 2027. El objetivo es reforzar el funcionamiento del sistema informático requerido para las declaraciones electrónicas de “diligencia debida” y simplificar los requisitos administrativos. En este punto, los eurodiputados señalaron que esa responsabilidad debería recaer en quien introduce por primera vez el producto al mercado europeo, y no en todos los eslabones de la cadena.

Para que la prórroga quede formalmente vigente aún resta un paso: el acuerdo entre el Parlamento y los Estados miembro sobre la versión final de la ley, que deberá aprobarse antes de fin de 2025. Todo esto fue señalado en distintos informes legislativos citados por Infocampo en los últimos días.

Reacciones en Argentina

La Sociedad Rural Argentina celebró el aplazamiento, aunque insistió en que la UE debería revisar el alcance de la norma para evitar que interfiera con legislaciones internas. También reclamó que se elimine la obligación de presentar procesos de diligencia debida por considerarlos costosos para las cadenas agroalimentarias y riesgosos para los consumidores europeos por su impacto en los precios.

Desde la cadena forestal, la Asociación Forestal Argentina (AFOA) destacó durante un seminario técnico que la postergación confirma la necesidad de sistemas robustos, información precisa y herramientas tecnológicas confiables. “Argentina ya cuenta con un marco legal sólido, plantaciones georreferenciadas y miles de hectáreas certificadas”, afirmó su directora ejecutiva, Claudia Peirano.

Expertos internacionales y empresas del sector explicaron que el EUDR funcionará como una barrera paraarancelaria que obligará a integrar certificaciones, matrices de riesgo, ubicación geográfica y documentación exhaustiva en cada embarque. En este sentido, representantes de la industria europea describieron los desafíos logísticos que enfrentan compañías que trabajan con múltiples especies y regiones de origen.

La mirada técnica y las estrategias locales

Papel Prensa, Arauco y otras firmas nacionales exhibieron cómo están adaptando sus sistemas de trazabilidad para cumplir con los nuevos requisitos europeos, desde la certificación FSC/PEFC hasta soluciones tecnológicas capaces de generar reportes compatibles con la plataforma TRACES.

En paralelo, la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto-Industrial recordó que Argentina impulsa una estrategia dual: gestiones diplomáticas para pedir dilaciones y acciones internas de adecuación, como la reciente creación del Directorio de Esquemas de Diferenciación Agroindustrial. Señaló además que el régimen forestal de la Ley 25.080 permite demostrar con evidencia pública que el riesgo de deforestación en las plantaciones argentinas es prácticamente nulo.

Con más de 1,3 millones de hectáreas de plantaciones de pino y eucalipto, y más del 90% de la industria abastecida por bosques implantados certificados, el país considera que está en condiciones competitivas ante la futura implementación del EUDR.

“El EUDR redefine el comercio global de productos forestales. La prórroga confirma que la transición debe ser responsable, y Argentina ya demostró que está preparada”, sintetizó Peirano al cierre del encuentro.