Brasil y México lideran el turismo de atracciones en América Latina
La industria regional generó un impacto económico cercano a los US$34.800 millones y recibió alrededor de 396 millones de visitas durante 2024. Brasil encabezó el flujo de visitantes, mientras que México concentró la mayor actividad económica del sector.
La industria de parques, atracciones y entretenimiento de América Latina y el Caribe atraviesa un período de expansión, impulsado por el crecimiento del turismo, la diversificación de las propuestas recreativas y la aparición de nuevos proyectos. Durante 2024, el sector recibió aproximadamente 396 millones de visitas, sostuvo más de un millón de puestos de trabajo y generó un impacto económico cercano a los US$34.800 millones.
Brasil y México se consolidaron como los principales mercados regionales, aunque lideraron indicadores diferentes. Brasil registró cerca de 120 millones de visitas durante el año, el volumen más alto de América Latina, mientras que México produjo un impacto económico estimado en US$11.300 millones, equivalente a aproximadamente una tercera parte del total regional.
Los datos pertenecen al estudio de impacto económico elaborado por la Asociación Global de Parques y Atracciones. Según explicó la directora ejecutiva de la entidad para América Latina y el Caribe, Paulina Reyes, el crecimiento refleja una industria más sólida y preparada para responder a las nuevas expectativas de los visitantes, además de su importancia como generadora de turismo, inversiones y desarrollo económico.
De acuerdo con la información difundida por Bloomberg Línea, también se observa una evolución favorable en Colombia, Chile, Perú y Argentina. El aumento del turismo y la ampliación de la oferta de entretenimiento abren oportunidades para desarrollar nuevos emprendimientos y fortalecer los destinos que ya cuentan con parques, centros recreativos y propuestas vinculadas con la naturaleza.
La oferta regional incluye parques temáticos, acuáticos y de diversiones, pero también centros de entretenimiento familiar, espacios de aventura y atractivos naturales. En los últimos años comenzaron a expandirse además experiencias de corta duración, propuestas inmersivas y formatos que combinan recreación con gastronomía, cultura y aprendizaje.
La competencia entre los operadores ya no se concentra exclusivamente en incorporar juegos o atracciones. La tendencia apunta a crear destinos integrales que permitan extender la estadía de los turistas, aumentar el gasto de los visitantes y generar mayores beneficios económicos para las comunidades en las que se encuentran instalados.
Este proceso se refleja en una serie de inversiones y ampliaciones previstas en diferentes países. En Brasil se destacan los proyectos Cacau Park, Beach Park, Beto Carrero World y el acuario Aqua Foz, mientras que México avanza con Vidanta World y Mundo Charro. También se encuentran en desarrollo la ampliación del parque acuático Xocomil, en Guatemala, y la expansión de Salitre Mágico y del Parque del Café, en Colombia.
Chile, por su parte, proyecta la reubicación de Fantasilandia y la apertura de un nuevo parque acuático. Estas iniciativas muestran el interés de los operadores por ampliar su capacidad, modernizar la infraestructura y desarrollar propuestas que puedan atraer tanto al público local como a visitantes internacionales.
Las perspectivas hacia 2030 son favorables, con proyecciones de crecimiento sostenido del turismo y del gasto destinado a actividades recreativas. Las oportunidades aparecen tanto en los mercados consolidados como en aquellos países que todavía cuentan con espacio para recibir nuevas inversiones, siempre que ofrezcan condiciones adecuadas para el desarrollo de los negocios.
Entre los principales desafíos del sector se encuentran la formación de trabajadores especializados, la adaptación a los efectos del cambio climático y la incorporación de tecnologías que mejoren la operación y la experiencia de los visitantes. La seguridad, la sostenibilidad y la calidad de los servicios también serán factores determinantes para el crecimiento de la industria.
Los turistas demandan cada vez más experiencias personalizadas, auténticas y vinculadas con la identidad cultural de los destinos. También valoran los recorridos ágiles mediante herramientas digitales, las propuestas relacionadas con personajes y producciones reconocidas, y las actividades orientadas al bienestar o con impacto social y ambiental positivo.
La riqueza natural y cultural de América Latina y el Caribe, junto con la experiencia de los operadores locales, aparece como una de las principales ventajas para consolidar el crecimiento. El futuro del sector dependerá de su capacidad para combinar innovación, sostenibilidad y desarrollo territorial, transformando las atracciones en componentes centrales de la oferta turística regional.