El consumo retrocedió en enero y suma señales de desaceleración económica
Según la Cámara Argentina de Comercio, el gasto cayó 0,8% frente al mismo mes del año pasado. Aunque hubo una leve mejora respecto de diciembre, persiste la debilidad en varios rubros clave.
El inicio de 2026 mostró un nuevo signo de fragilidad en la demanda interna. En enero, el consumo de bienes y servicios registró una caída interanual del 0,8%, de acuerdo con el último Indicador de Consumo elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). El dato introduce un interrogante sobre la solidez del repunte de la actividad económica.
Si bien en términos desestacionalizados se observó un avance mensual del 0,7% respecto de diciembre de 2025, la comparación interanual evidencia retrocesos en segmentos sensibles. Recreación y cultura, junto con indumentaria y calzado, fueron algunos de los rubros que explicaron el deterioro. La información fue difundida por el diario Ámbito Financiero al analizar el desempeño del consumo en el arranque del año.
El sector de transporte y vehículos mostró un comportamiento prácticamente neutro, con una baja marginal del 0,1%. En tanto, el conjunto de otras divisiones reflejó una contracción del 2,9%, lo que aportó una incidencia negativa de 1,6 puntos porcentuales sobre el índice general.
En contraste, el segmento de vivienda, alquileres y servicios públicos exhibió un incremento estimado del 7,1% interanual. Este desempeño permitió amortiguar parcialmente la caída global, sumando 1,2 puntos porcentuales positivos al resultado total.
El panorama se complementa con señales mixtas en el consumo masivo. Los bienes de rápida rotación (FMCG) ya habían mostrado un estancamiento a fines de 2025, con una leve baja interanual en diciembre y un retroceso mensual en la serie ajustada por estacionalidad. Este comportamiento sugiere que la recuperación del gasto cotidiano continúa siendo débil.
Por el lado del financiamiento, el crédito en términos reales sostuvo una expansión durante gran parte de los últimos dos años, aunque comenzó a mostrar signos de amesetamiento hacia el cierre de 2025. El crédito a hogares fue uno de los motores de esa dinámica, mientras que tarjetas y préstamos personales desaceleraron antes, tras varios meses de crecimiento intenso.
En paralelo, algunos indicadores vinculados al consumo durable también evidencian moderación. El patentamiento de vehículos perdió impulso y las escrituras de inmuebles registraron bajas, mientras que el mercado de electrodomésticos se mantuvo estable.
En conjunto, el dato de enero confirma que la recuperación del consumo continúa siendo heterogénea y vulnerable. La leve mejora mensual no alcanza, por ahora, para revertir la tendencia interanual negativa, lo que añade presión sobre las expectativas de crecimiento para el primer tramo del año.