La integración bursátil de Chile, Colombia y Perú supera su primer gran examen tecnológico y apunta a 2027 como año de interoperabilidad plena
Nuam, el holding que agrupa las tres plazas, completó la migración de sus sistemas de negociación a una plataforma común y ahora se enfoca en unificar la compensación y liquidación de operaciones, un proceso que requerirá ajustes regulatorios, especialmente en Perú, y que promete crear un mercado regional con una capitalización conjunta de US$532.000 millones.
El sueño de un mercado de capitales integrado en el Pacífico sudamericano dio un paso decisivo. La Bolsa de Santiago completó en julio la migración a la nueva plataforma tecnológica común, cerrando así la primera fase del ambicioso proyecto que une a las plazas de Chile, Colombia y Perú bajo el paraguas de Nuam. Con este hito, los tres mercados ya operan sobre una misma infraestructura para la negociación de renta variable, un avance que sienta las bases para lo que viene: la integración de los sistemas de compensación y liquidación, cuyo horizonte sigue fijado para 2027.
El proceso, que comenzó con la migración de Colombia en marzo, continuó con Perú en abril y culminó en Chile en julio, representó un desafío técnico y operativo de gran envergadura. «Culmina la primera fase de la construcción del mercado integrado que hoy permite que los mercados de Chile, Colombia y Perú operen sobre una misma base tecnológica para la negociación de renta variable», afirmó Juan Pablo Córdoba, CEO de Nuam, en una reciente comunicación con inversores. Sin embargo, el ejecutivo fue claro en que el trabajo recién comienza: el foco ahora está en la postnegociación, el proceso que ocurre después de que se ejecuta una operación y que incluye la compensación de obligaciones, la administración de garantías y la liquidación final de fondos y valores.
La hoja de ruta para esta segunda fase es ambiciosa y gradual. Colombia será el primer país en implementar la nueva infraestructura de postnegociación, con un despliegue previsto para este mismo año. Le seguirá Chile, durante el segundo trimestre de 2027, y luego Colombia completará su oferta de valor en el tercer trimestre de ese año. Perú, el eslabón más rezagado en términos regulatorios, cerrará el proceso hacia finales de 2027, siempre que se cumplan los plazos previstos para las modificaciones normativas.
El principal desafío regulatorio está, precisamente, en Lima. La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) de Perú impulsa una reforma al Reglamento de Instituciones de Compensación y Liquidación de Valores que incorpora la figura de la Entidad de Contraparte Central y permite acuerdos de interoperabilidad con contrapartes extranjeras. Según Omar Gutiérrez Ochoa, superintendente adjunto de Supervisión Prudencial de la SMV, la modificación del reglamento podría aprobarse hacia finales de octubre de este año. «Con ello, el mercado peruano de renta variable se podrá aproximar a los esquemas de postnegociación existentes en otros países de la región», explicó el funcionario.
Pero el proceso no termina ahí. Quedan pendientes otros ajustes normativos, como las normas para el acceso directo de intermediarios autorizados en otras jurisdicciones y el tratamiento tributario aplicable a las actividades de la contraparte central. Voceros de Nuam consultados por el medio especializado que sigue el desarrollo del proyecto señalaron que «esto es consistente con el proceso de integración que estamos impulsando y representaría un paso importante para avanzar en la implementación de los cambios asociados a la postnegociación en Perú».
Mientras avanza la integración operativa, los números de Nuam reflejan una salud financiera robusta. En el primer trimestre de 2026, la compañía reportó ingresos operacionales por CLP$40.700 millones, un crecimiento del 17%, y una utilidad neta de CLP$9.700 millones, un 47% más que en el mismo período del año anterior. El EBITDA alcanzó los CLP$19.800 millones, con un margen del 49%, impulsado por el crecimiento en todos los segmentos de negocio. La capitalización bursátil conjunta de los tres mercados asciende a US$532.000 millones, con volúmenes negociados en acciones de US$26.000 millones durante el primer trimestre.
En paralelo, los tres países ya avanzaron en la armonización de otros componentes del mercado regional. A partir de septiembre, MSCI asumirá el cálculo de los índices IPSA e IGPA de la Bolsa de Santiago, después de que Colombia y Perú ya migraran sus índices locales y tras el lanzamiento del índice regional MSCI Nuam. Este movimiento busca complementar la integración tecnológica con estándares comunes para la administración de índices y otros servicios del mercado.
El objetivo final, tal como lo resumió Córdoba, es «tener el mercado integrado operando en algún momento de 2027». Por ahora, el camino parece despejado, aunque los desafíos regulatorios y técnicos no son menores. La apuesta de Nuam es crear un mercado regional que facilite el acceso de inversores e intermediarios a los tres países, con reglas operativas comunes y una infraestructura tecnológica unificada. Si todo marcha según lo planeado, en poco más de un año, Chile, Colombia y Perú podrían estar operando como un solo mercado, un paso que podría transformar el panorama financiero de la región.