Buenos Aires avanza con la remodelación del Autódromo para recibir competencias internacionales
Las obras en el Oscar y Juan Gálvez alcanzaron un 60% de avance. El proyecto fue reformulado para cumplir con las exigencias de MotoGP y dejar abierta la posibilidad del regreso de la Fórmula 1 a la Ciudad.
El Gobierno porteño continúa con la modernización del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, donde las obras ya alcanzaron aproximadamente un 60% de ejecución. El objetivo inmediato es recibir al MotoGP durante 2027 y adaptar el circuito a los estándares requeridos para una eventual vuelta de la Fórmula 1 a Buenos Aires.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, supervisó los trabajos y confirmó que el proyecto original fue ampliado para incorporar las modificaciones exigidas por la máxima categoría del automovilismo internacional.
Entre las principales intervenciones se encuentran la construcción de un túnel de acceso para la logística, una nueva horquilla y la modificación de distintos sectores de la pista. La nueva configuración permitirá que los autos alcancen velocidades de hasta 340 kilómetros por hora.
El Autódromo tendrá capacidad para recibir alrededor de 150.000 personas por jornada. En una primera etapa, las obras habían sido diseñadas principalmente para MotoGP, pero posteriormente se decidió extender el proyecto para adecuarlo también a la Fórmula 1.
Una de las principales modificaciones contempla prolongar la pista sobre el sector actualmente ocupado por el kartódromo. Esto permitirá extender la recta opuesta e incorporar una nueva horquilla. El kartódromo será desmontado y reubicado.
También comenzó la instalación de los pianos de hormigón que delimitan el trazado y avanza la construcción del túnel bajo la pista, a la altura de la curva 1. La infraestructura permitirá conectar de manera directa el acceso desde la avenida Roca con la zona de paddock.
Además, se trabaja sobre los nuevos boxes y en distintos sectores destinados a la operación de las competencias. El objetivo es que el complejo cumpla con los estándares internacionales sin perder compatibilidad con las categorías nacionales que históricamente utilizan el circuito.
La nueva superficie utilizará una mezcla asfáltica desarrollada específicamente para competencias de alto nivel. También se instalarán unos 4.400 metros de pianos adaptados a las exigencias de la Federación Internacional del Automóvil y de la Federación Internacional de Motociclismo.
La configuración prevista para MotoGP tendrá una longitud de 4,3 kilómetros y contará con 14 curvas. En el caso de la Fórmula 1, el trazado alcanzará los 4,87 kilómetros y tendrá 15 curvas.
En ambos diseños, la pista tendrá un ancho mínimo de 12 metros, que aumentará hasta los 15 metros en la recta principal y a 18 metros en la primera curva.
Macri señaló que representantes vinculados con la Fórmula 1 siguen la evolución de los trabajos y sostuvo que la exhibición realizada por Franco Colapinto en Palermo contribuyó a fortalecer el interés por un eventual regreso de la categoría.
La última carrera de Fórmula 1 disputada en Buenos Aires se realizó en 1998, por lo que una eventual vuelta significaría el regreso de la competencia después de casi tres décadas.
El Gobierno porteño también plantea que la renovación del predio permita diversificar su utilización. Además de competencias deportivas, se proyectan actividades vinculadas con espectáculos, congresos, turismo y otros eventos de gran escala.
Los trabajos están a cargo de Autopistas Urbanas y comenzaron en enero. La finalización está prevista para fines de 2026. El desarrollo técnico cuenta además con la participación de Tilke Engineers & Architects, firma especializada en el diseño y modernización de circuitos internacionales.
La iniciativa forma parte de la estrategia de la Ciudad para ampliar su capacidad de recibir eventos deportivos internacionales y aprovechar la infraestructura del Autódromo como un espacio vinculado también con el turismo, el entretenimiento y la actividad económica.