Centroamérica supera los 18 millones de vehículos y agrava la presión urbana

El parque automotor regional casi se triplicó entre 2015 y 2022, muy por encima del crecimiento poblacional. Costa Rica lidera la cantidad de vehículos por habitante, Guatemala posee la flota más numerosa y Panamá registra la expansión más acelerada.

El parque vehicular de Centroamérica pasó de 6,68 millones de unidades en 2015 a más de 18,34 millones en 2022. El fuerte crecimiento comienza a profundizar los problemas de congestión, infraestructura vial y movilidad que enfrentan las principales ciudades de la región.

La incorporación de automóviles, motocicletas y otros vehículos avanzó a un ritmo considerablemente superior al de la población. Entre las causas aparecen las limitaciones del transporte público y una mayor preferencia por los medios de traslado particulares.

La urbanización también incrementa la demanda diaria de movilidad. Entre 2020 y 2025, la proporción de habitantes de Centroamérica residentes en ciudades pasó del 78,5% al 81%, lo que representa más de 11 millones de personas concentradas en áreas urbanas.

Según informó Centroamérica360 a partir de datos del Estado de la Región y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el crecimiento del parque automotor resulta desproporcionado frente al tamaño del territorio y la capacidad disponible en las redes viales.

Costa Rica encabeza la tasa de motorización regional, con 344 vehículos por cada 1.000 habitantes. Su parque superó las 1,74 millones de unidades en 2022 y acumuló un incremento del 334,4% desde 2015.

La concentración de la población y de la actividad económica en la Gran Área Metropolitana costarricense genera una presión constante sobre las carreteras. Los embotellamientos y los tiempos prolongados de traslado se encuentran entre los principales desafíos del país.

Guatemala posee la flota más numerosa de Centroamérica, con 4,82 millones de vehículos registrados y una tasa de 271 unidades por cada 1.000 habitantes. La situación adquiere una dimensión particular en la capital, donde el municipio de Guatemala alcanza los 1.162 vehículos por cada 1.000 habitantes.

El Salvador registra más de 1,6 millones de unidades y una tasa de 255 vehículos por cada 1.000 habitantes. Su parque automotor creció un 136,6% respecto de 2015, aumentando la presión sobre una infraestructura urbana ya afectada por los elevados niveles de tránsito.

Honduras cuenta con aproximadamente 2,5 millones de vehículos, equivalentes a 248 por cada 1.000 habitantes. La cantidad de unidades prácticamente se duplicó en siete años, en un contexto caracterizado por el crecimiento de una población mayoritariamente joven.

Panamá presenta la flota más pequeña entre los países analizados, con 941.487 vehículos, pero registró el aumento más acelerado. Entre 2015 y 2022, su parque automotor se expandió un 493%.

La elevada urbanización y el saldo migratorio positivo incrementan la demanda de transporte en el área metropolitana de Ciudad de Panamá. El crecimiento obliga a ampliar las alternativas de movilidad y reducir la dependencia de los vehículos particulares.

El desafío regional no se limita a la congestión actual. La CEPAL estima que hacia 2050 el 18,9% de la población centroamericana tendrá 65 años o más, una proporción cercana al doble de la observada en la actualidad.

Ese cambio demográfico exigirá sistemas de transporte más accesibles, recorridos adaptados e infraestructura adecuada para personas mayores. Las ciudades deberán responder simultáneamente al crecimiento urbano, al aumento del parque vehicular y a las nuevas necesidades de movilidad de su población.