Oro se acerca otra vez a los US$5.000 mientras el mercado aguarda definiciones de la Reserva Federal

El metal precioso retomó las subas en medio de elevada volatilidad y expectativas sobre la política monetaria en EE.UU. La atención también está puesta en el escenario geopolítico y en la fortaleza del dólar.

El oro volvió a posicionarse en torno a los US$5.000 por onza tras registrar un repunte cercano al 2% en la jornada previa, en un contexto de alta volatilidad y con los inversores pendientes de las próximas señales de la Reserva Federal sobre las tasas de interés.

En las primeras horas de negociación en Londres, el metal avanzó hasta un 0,9%, mientras que la plata llegó a trepar alrededor del 3%. El comportamiento reciente refleja oscilaciones marcadas, particularmente después de la fuerte caída registrada a fines de enero, en uno de los períodos más volátiles de las últimas décadas para el lingote.

Según consignó Bloomberg Línea, uno de los factores decisivos para el próximo movimiento del oro será la trayectoria de la política monetaria en Estados Unidos. Las actas de la reunión de la Fed de fines de enero mostraron un tono más cauteloso respecto a eventuales recortes de tasas, lo que generó cierta tensión con la postura del presidente Donald Trump, quien se ha manifestado a favor de abaratar el crédito.

El oro, que no paga intereses, suele beneficiarse en entornos de tasas más bajas. Por ello, cualquier señal de flexibilización monetaria podría impulsar nuevas subas.

Al mismo tiempo, el dólar mantuvo su fortaleza luego de datos que evidenciaron la resiliencia de la economía estadounidense, como el crecimiento de la producción industrial y el aumento de los pedidos de bienes de capital. Un dólar firme tiende a limitar el avance del metal, al encarecerlo para inversores que operan con otras monedas.

Entidades financieras como BNP Paribas, Deutsche Bank y Goldman Sachs mantienen perspectivas alcistas para el oro, al considerar que persisten factores estructurales como las tensiones geopolíticas y las dudas sobre la independencia del banco central estadounidense.

En el frente internacional, los operadores siguen de cerca las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, así como los movimientos en Medio Oriente. La incertidumbre en torno a estos procesos mantiene una prima de riesgo incorporada en el precio del metal.

En el mercado al contado, el oro se ubicó en torno a los US$5.004 por onza, mientras que la plata cotizó cerca de los US$78,8. El platino mostró variaciones marginales y el paladio registró leves retrocesos.

Con tasas en debate, tensiones externas latentes y un dólar fortalecido, el oro continúa consolidándose como activo refugio en un escenario de elevada sensibilidad financiera.