S&P 500 rebota y el oro recupera atractivo en una jornada de menor tensión por la IA

Las acciones estadounidenses abren con leves avances tras las oscilaciones recientes ligadas a la inteligencia artificial. El oro vuelve a captar flujos como refugio mientras el mercado aguarda señales de la Reserva Federal.

Wall Street inició la jornada con subas moderadas, en un escenario de menor volatilidad vinculada al sector tecnológico y a las expectativas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial. El S&P 500 avanzaba cerca de 0,10%, el Nasdaq mostraba una mejora en torno a 0,14% y el Dow Jones operaba también en terreno positivo.

El repunte se produce luego de varias ruedas marcadas por fuertes movimientos en acciones tecnológicas, ante dudas sobre la rentabilidad futura del gasto en IA. Tras meses de rally impulsado por el entusiasmo en torno a esta tecnología, el mercado alternó entre el optimismo por la disrupción y el temor a que los desembolsos no se traduzcan en beneficios concretos.

En ese contexto, algunos gestores consideran que la reciente corrección ofrece oportunidades tácticas de entrada. Voces del mercado sostienen que, aunque persisten interrogantes sobre las valuaciones, el ajuste reciente podría incentivar compras selectivas.

Dentro del universo tecnológico, Apple exhibe un comportamiento diferencial, con una correlación más baja respecto del Nasdaq 100 en comparación con años anteriores, lo que la posiciona como una alternativa relativamente menos expuesta al ciclo de inversión intensiva en IA.

La cobertura fue difundida por Bloomberg Línea y destacó que, más allá de la renta variable, la atención de los inversores está centrada en la publicación de las actas de la reunión de enero de la Reserva Federal. En ese encuentro, la autoridad monetaria mantuvo sin cambios las tasas tras tres recortes previos. Las minutas podrían ofrecer pistas sobre la disposición del comité a flexibilizar la política si la inflación continúa moderándose.

En el mercado de renta fija, los rendimientos de los bonos del Tesoro a corto plazo mostraban ligeros avances, reflejando cautela antes de conocer mayores detalles sobre el debate interno de la Fed.

El oro, por su parte, volvió a posicionarse como activo refugio y superaba nuevamente los US$4.900 la onza, luego de haber retrocedido más de 3% en las dos sesiones anteriores. Analistas señalaron que la menor liquidez en algunos mercados asiáticos por el feriado del Año Nuevo Lunar pudo facilitar movimientos oportunistas en el metal precioso.

En materias primas, el crudo registraba incrementos moderados. El Brent se acercaba a los US$69 por barril, mientras los operadores evaluaban tanto las conversaciones entre Estados Unidos e Irán como las negociaciones en torno al conflicto en Ucrania.

En el mercado cambiario, el dólar operaba estable frente a varias monedas emergentes. En América Latina, el peso chileno mostraba fortaleza relativa, mientras que el peso argentino, el colombiano, el peruano y el mexicano registraban leves retrocesos. Según analistas, el movimiento responde más a flujos puntuales que a un cambio estructural en el apetito por riesgo.

En conjunto, la sesión refleja un clima de prudente optimismo: las acciones recuperan terreno tras la volatilidad reciente, el oro reafirma su rol defensivo y los inversores aguardan señales más claras sobre el rumbo de la política monetaria estadounidense.