Wall Street subió y el dólar cayó tras un dato de empleo que redujo las expectativas de suba de tasas

El informe laboral de Estados Unidos mostró una creación de empleo menor a la esperada en junio, lo que enfrió las apuestas a una nueva suba de tasas de la Reserva Federal. El S&P 500 avanzó, los rendimientos de los bonos retrocedieron y las monedas latinoamericanas ganaron terreno frente al dólar.

Las acciones estadounidenses abrieron en alza este jueves luego de que un informe de empleo más débil de lo previsto redujera las expectativas de una nueva suba de tasas por parte de la Reserva Federal. El dato alivió la presión sobre los mercados, impulsó a Wall Street y debilitó al dólar frente a las principales monedas.

El S&P 500 avanzó 0,39% y se encaminó a extender las ganancias en una semana reducida por el feriado del 3 de julio en Estados Unidos. En la misma línea, el Nasdaq Composite subió 0,28% y el Dow Jones Industrial ganó 0,42%.

El cambio en el ánimo de los inversores se produjo después de conocerse que la economía estadounidense generó apenas 57.000 empleos en junio, muy por debajo de los 113.000 previstos por los economistas consultados por Bloomberg.

Según informó Bloomberg Línea, el reporte de la Oficina de Estadísticas Laborales también incluyó revisiones a la baja para los dos meses anteriores. Aun así, la tasa de desempleo descendió al 4,2%, debido principalmente a una fuerte caída en la participación laboral.

La tasa de participación retrocedió al 61,5%, su nivel más bajo en más de cinco años. Entre los trabajadores de 25 a 54 años, el indicador cayó al 83,3%, igualando el menor registro desde 2023.

El deterioro del empleo se concentró especialmente en los sectores de ocio y hospitalidad, que registraron su mayor caída desde 2020. También hubo debilidad en comercio minorista e información. Para los mercados, el dato sugiere que el mercado laboral estadounidense conserva cierta estabilidad, pero empieza a perder dinamismo.

Los inversores interpretaron el informe como una señal de que la Reserva Federal podría mantener sin cambios su política monetaria durante los próximos meses. Tras la publicación del dato, la probabilidad implícita de una suba de tasas en julio cayó a cerca del 20%, desde el 33% registrado previamente.

Kay Haigh, codirector global de renta fija y soluciones de liquidez de Goldman Sachs Asset Management, sostuvo que sigue viendo un escenario en el que la Fed mantenga las tasas sin cambios durante el resto del año. De todos modos, advirtió que nuevas sorpresas al alza en la inflación podrían llevar al comité a actuar antes de lo previsto.

En el mercado de deuda, el rendimiento del bono del Tesoro a dos años cayó seis puntos básicos, hasta el 4,11%, mientras que el título a diez años descendió al 4,46%. La baja de los rendimientos reflejó el ajuste de expectativas sobre la política monetaria estadounidense.

Jeffrey Rosenberg, gestor sénior de portafolios de BlackRock, afirmó que el informe es favorable tanto para Kevin Warsh como para el mercado de bonos, ya que le permite al presidente de la Reserva Federal actuar con mayor paciencia.

La caída de los rendimientos también favoreció al oro, que prolongó su recuperación en un contexto de dólar más débil y menor expectativa de endurecimiento monetario. El metal precioso encontró respaldo adicional en los comentarios recientes de la Fed, que apuntaron a una moderación de los riesgos inflacionarios.

En paralelo, el petróleo amplió sus pérdidas y volvió a ubicarse por debajo de los niveles previos al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. El Brent cotizó cerca de los US$70 por barril, mientras que el WTI rondó los US$67.

La baja del crudo estuvo asociada a la recuperación del suministro desde el Golfo Pérsico. Arabia Saudita restableció cerca del 90% de sus exportaciones habituales desde el terminal de Ras Tanura, lo que elevó las expectativas de un exceso de oferta en el mercado internacional.

Natasha Kaneva, directora de investigación de materias primas de JPMorgan Chase, advirtió que una nueva ola de petróleo está por ingresar al mercado y que ese aumento de oferta podría chocar con una demanda que, por ahora, no lo necesita.

La caída de los precios del crudo también ayudó a moderar las preocupaciones por nuevas presiones inflacionarias. Ese factor será seguido de cerca por los inversores junto con los próximos datos de inflación, claves para anticipar el rumbo de la política monetaria estadounidense.

En el mercado cambiario, el dólar profundizó sus pérdidas después del informe laboral. El índice dólar retrocedió frente a las principales divisas, mientras los inversores aumentaron sus apuestas a que la Reserva Federal no avanzará con nuevas subas de tasas en el corto plazo.

La reacción también favoreció a las monedas de América Latina. El peso chileno, el peso colombiano, el peso mexicano, el real brasileño y el peso argentino registraron avances frente al dólar, impulsados por un mayor apetito por activos de riesgo y por la caída de los rendimientos estadounidenses.

En el plano corporativo, Google perdió un recurso ante el máximo tribunal de la Unión Europea, que confirmó una multa antimonopolio de €4.100 millones, equivalente a unos US$4.700 millones, por abuso de posición dominante con el sistema operativo Android.

Además, OpenAI inició conversaciones preliminares para otorgar al gobierno de Estados Unidos una participación del 5% en la empresa, como parte de una propuesta para que Washington tenga presencia accionaria en las principales desarrolladoras de inteligencia artificial del país.

También se conoció que Antofagasta acordó con al menos una gran fundición china reemplazar las tarifas fijas de tratamiento y refinación de concentrados de cobre por un sistema indexado al mercado spot, en un cambio que podría modificar el modelo de fijación de precios del sector.

Por su parte, SoftBank anunció que comenzará a alquilar capacidad de computación para inteligencia artificial en Estados Unidos desde el próximo año fiscal a través de SB Neo, una empresa conjunta con su filial de telecomunicaciones que busca alcanzar una capacidad de centros de datos de 10 gigavatios hacia 2030.

Con este escenario, los mercados quedaron atentos a la evolución de los próximos datos económicos de Estados Unidos. La combinación de menor creación de empleo, caída del dólar, baja de los rendimientos y retroceso del petróleo refuerza la expectativa de una Reserva Federal más cautelosa, aunque la inflación seguirá siendo la variable decisiva para definir los próximos movimientos.