Ushuaia será sede de la RAPAL y buscará fortalecer su rol como puerta de entrada a la Antártida

El encuentro de administradores de programas antárticos latinoamericanos se realizará entre el 5 y el 8 de octubre de 2026. La ciudad fueguina recibirá una agenda internacional clave para impulsar cooperación regional, logística, ciencia, servicios especializados, proveedores locales y empleo calificado.

Ushuaia será sede de la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos, que se realizará entre el 5 y el 8 de octubre de 2026. El encuentro reunirá a responsables de programas antárticos de la región y representa una oportunidad para consolidar a la capital fueguina como puerta de entrada a la Antártida.

La llegada de la RAPAL a Ushuaia surge a partir de una propuesta impulsada por FINNOVA y aceptada por Cancillería, en articulación con la Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino. Para la ciudad, la reunión abre una posibilidad concreta de fortalecer una agenda con impacto en logística, ciencia, servicios especializados, proveedores locales y empleo calificado.

La RAPAL es el principal espacio latinoamericano de coordinación entre programas antárticos. Su origen se remonta a las reuniones que mantuvieron los directores de los programas antárticos de Argentina, Chile y Uruguay entre 1987 y 1989, en Buenos Aires, Santiago y Montevideo.

A partir de 1990 se sumaron los operadores de los programas antárticos de Brasil, Perú y Ecuador, y más tarde se incorporaron Colombia y Venezuela como países observadores. Desde entonces, el espacio reúne cada año a países latinoamericanos con presencia e interés en la Antártida, entre ellos Argentina y Chile, los dos más cercanos geográficamente al continente blanco.

En cada encuentro se intercambian experiencias científicas, logísticas y ambientales, se ordenan prioridades comunes y se identifican oportunidades de cooperación regional. En el caso argentino, la política antártica se coordina a través de la Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino, organismo creado en 1951 y pionero a nivel internacional en investigación antártica.

La elección de Ushuaia tiene un valor estratégico. La ciudad mantiene una relación directa con la Antártida por su ubicación geográfica, su infraestructura y su rol dentro de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, provincia bicontinental cuya jurisdicción incluye el sector antártico argentino, las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur.

Además, Ushuaia es el principal punto de partida del turismo antártico internacional: más del 90% de los viajes turísticos hacia el continente blanco salen desde su puerto. Esa centralidad se explica no solo por la cercanía, sino también por su infraestructura portuaria, su aeropuerto internacional, la experiencia en servicios turísticos de escala global y la presencia científica de instituciones como el CADIC-CONICET y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, donde se dicta la Maestría en Estudios Antárticos.

La ciudad también cuenta con una red de empresas y prestadores locales vinculados directa o indirectamente con la actividad antártica. Por eso, la realización de la RAPAL permitirá mostrar capacidades fueguinas y discutir cómo ampliar el rol de Ushuaia más allá del turismo, hacia la logística, la ciencia, los servicios especializados, la formación y el desarrollo de proveedores.

En los últimos años, la agenda antártica de Ushuaia comenzó a ampliarse. La ciudad ya tiene un lugar consolidado como puerta turística al continente blanco, pero el desafío actual es avanzar hacia una participación más amplia en la operación antártica: conectividad, abastecimiento, investigación, entrenamiento, innovación y servicios de soporte.

En ese camino, FINNOVA impulsó la conformación de un clúster logístico antártico para ordenar capacidades locales y vincular al sector privado, la academia, el sistema científico y los servicios relacionados con la actividad polar. También desarrolló un análisis de competitividad antártica para comparar a Ushuaia con otras ciudades gateway, como Punta Arenas, e identificar brechas en infraestructura, normativa, conectividad, servicios y coordinación público-privada.

La fundación también participó en la RAPAL 2025, realizada en Punta Arenas, junto a representantes del sector privado argentino como Mirgor, Ansilta e Innova Logistics. Allí presentó avances vinculados a competitividad antártica, clúster logístico, articulación público-privada y capacidades locales, además de establecer contactos con programas antárticos de la región.

Esa participación permitió sentar las bases para impulsar la candidatura de Ushuaia como sede de la RAPAL 2026, con el objetivo de que la ciudad pudiera recibir la agenda antártica latinoamericana desde el principal punto de conexión de Argentina con el continente blanco.

A fines de 2025, FINNOVA organizó el Congreso Antártico Ushuaia 2025 en el Hotel Arakur, con más de mil inscriptos y referentes nacionales e internacionales en ciencia, logística, geopolítica, turismo responsable, ambiente, transición energética e innovación. El encuentro instaló una pregunta central para la ciudad: qué necesita Ushuaia para dejar de ser solo una puerta turística y consolidarse también como plataforma logística, científica y tecnológica hacia la Antártida.

A ese recorrido se suma la producción técnica del programa El Faro, con datos sobre logística antártica, turismo, inversión pública nacional y efectos indirectos en la economía fueguina. En febrero de 2026, además, se realizó el primer vuelo de capacitación y entrenamiento desde Ushuaia hacia la Base Conjunta Petrel, operado por HeliUshuaia en articulación con el Comando Conjunto Antártico, la Fuerza Aérea, el Ejército y la Armada Argentina.

Esa experiencia, analizada por FINNOVA, mostró capacidades operativas existentes en el sector privado fueguino y abrió una discusión concreta sobre la conectividad aérea entre Tierra del Fuego y la Antártida.

La realización de la RAPAL en Ushuaia se inscribe en esa secuencia de trabajo. No aparece como un hecho aislado, sino como parte de una estrategia orientada a transformar la ubicación geográfica de la ciudad en más capacidades, servicios y oportunidades para Tierra del Fuego.

Para el encuentro, FINNOVA propuso a la Dirección Nacional del Antártico una serie de bloques temáticos vinculados a tecnología y economía circular aplicadas a impactos ambientales en zonas relacionadas con el Atlántico Sur y la Antártida; entrenamiento polar y formación de capacidades humanas para operar en entornos extremos; evidencia del cambio ambiental antártico desde el sistema científico fueguino; conectividad y oportunidades operativas en la relación Ushuaia-Base Petrel; transición energética, con foco en biocombustibles y transporte polar; y una mirada histórica y geopolítica sobre el continente.

La RAPAL permitirá acercar la coordinación antártica regional al territorio donde buena parte de esa actividad comienza. También abre una conversación estratégica para Tierra del Fuego: cómo convertir su posición geográfica en más proveedores locales, empleo calificado, servicios especializados, investigación científica, formación técnica, innovación y proyectos concretos.

Ushuaia ya ocupa un lugar central en el turismo antártico. El desafío ahora es ampliar esa presencia hacia una plataforma capaz de prestar soporte logístico, científico, tecnológico y operativo a la actividad antártica regional.

En esa transición, Tierra del Fuego tiene la posibilidad de conectar su sector privado, su sistema científico, su infraestructura turística, su puerto, su aeropuerto y su talento local con una agenda internacional de alto valor. La RAPAL en Ushuaia será una oportunidad para mostrar esas capacidades, identificar demandas reales de los programas antárticos y avanzar en una estrategia de desarrollo vinculada con la ciencia, la producción, la logística y la cooperación regional.