Wall Street vuelve a marcar récords impulsado por la inteligencia artificial y la expectativa sobre China
El S&P 500 y el Dow Jones avanzaron en la apertura mientras Cisco y Nvidia lideraron las ganancias del sector tecnológico.
Las bolsas de Estados Unidos iniciaron la jornada del jueves con fuertes avances y nuevos máximos históricos, impulsadas por el renovado entusiasmo de los inversores alrededor de la inteligencia artificial y por expectativas de distensión comercial entre Estados Unidos y China.
El índice S&P 500 avanzaba 0,27% en las primeras operaciones y alcanzaba nuevos récords históricos, mientras el Dow Jones Industrial Average subía 0,79% y superaba nuevamente la barrera de los 50.000 puntos.
Según informó Bloomberg Línea, el impulso del mercado estuvo liderado por las grandes compañías tecnológicas vinculadas a infraestructura de inteligencia artificial y centros de datos.
Entre las principales protagonistas de la jornada apareció Cisco Systems, cuyas acciones se dispararon cerca de 13% tras presentar proyecciones de ingresos superiores a las expectativas de los analistas.
La compañía anticipó ingresos trimestrales de entre US$16.700 millones y US$16.900 millones y anunció además una reestructuración enfocada en inteligencia artificial y expansión de infraestructura tecnológica.
Cisco también proyectó pedidos por US$9.000 millones provenientes de operadores de grandes centros de datos durante el ejercicio fiscal 2026, superando ampliamente su previsión anterior.
El optimismo del mercado tecnológico se extendió además hacia Nvidia, que acumulaba una sexta rueda consecutiva de ganancias impulsada por la creciente demanda global de chips y procesamiento para inteligencia artificial.
Los inversores continúan apostando por empresas vinculadas al desarrollo de centros de datos, infraestructura de nube y semiconductores especializados, en un contexto de aceleración de inversiones globales en IA.
En paralelo, el mercado analizó nuevos datos económicos de Estados Unidos que mostraron cierta moderación en el consumo, aunque todavía compatibles con una economía resiliente.
Las ventas minoristas estadounidenses crecieron 0,5% en abril, en línea con lo esperado por el mercado, aunque por debajo del incremento revisado de 1,6% registrado en marzo.
Excluyendo estaciones de servicio, las ventas avanzaron 0,3%, reflejando un impacto creciente de los altos precios energéticos sobre el gasto de los consumidores.
Los operadores también siguieron de cerca el comportamiento de los bonos del Tesoro estadounidense, cuyos rendimientos retrocedían luego de alcanzar máximos desde julio ante expectativas de tasas elevadas por más tiempo.
La inflación anual al consumidor en Estados Unidos se ubicó en 3,8%, el mayor nivel desde 2023, reforzando la idea de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo.
El oro se mantenía cerca de US$4.700 la onza, mientras el dólar continuaba fortaleciéndose frente a varias monedas emergentes y latinoamericanas.
En el plano internacional, los mercados siguieron atentos a las conversaciones entre Donald Trump y Xi Jinping en Beijing.
Durante el encuentro, Xi aseguró ante ejecutivos estadounidenses que China continuará ampliando su apertura económica y ofreció mayores oportunidades para compañías norteamericanas.
Participaron además directivos de empresas como Tesla, Apple, Boeing y Nvidia, en una señal de búsqueda de estabilidad comercial entre ambas potencias.
Las negociaciones incluyeron posibles reducciones arancelarias para bienes considerados no estratégicos y mecanismos destinados a agilizar inversiones chinas en territorio estadounidense.
Sin embargo, el tono conciliador en materia comercial convivió con nuevas tensiones geopolíticas alrededor de Taiwán.
Xi Jinping advirtió que cualquier interferencia sobre la isla podría generar “choques” entre ambas potencias, un mensaje que volvió a generar preocupación en torno a las cadenas globales de suministro de semiconductores.
En los mercados de materias primas, el petróleo se mantuvo relativamente estable pese a la persistente incertidumbre sobre el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
El barril Brent cotizaba alrededor de US$106 y el WTI cerca de US$102, sostenidos por las dificultades parciales en el tránsito energético a través del estrecho de Ormuz.
El cobre, en tanto, retrocedía luego de alcanzar máximos históricos, aunque el mercado continúa proyectando una fuerte demanda estructural vinculada a electrificación e inteligencia artificial.