El trigo enfrenta una campaña ajustada y crece la apuesta por la eficiencia en nutrición

Especialistas advierten sobre altos costos y bajos precios, y remarcan que el análisis de suelo será clave para sostener la rentabilidad.

La próxima campaña de trigo se desarrolla bajo un escenario de fuerte presión económica para los productores agropecuarios, marcado por el incremento sostenido de costos y una relación insumo-producto cada vez más exigente para los márgenes del sector.

Según especialistas de Compo Expert, el contexto actual combina subas en fertilizantes, combustibles, fletes e insumos agrícolas con precios internacionales de los granos que continúan deprimidos, configurando un panorama de elevada complejidad para la planificación de la campaña fina.

De acuerdo con TodoAgro, desde la compañía describieron la situación como una “tormenta perfecta” para el productor agrícola, donde la eficiencia en cada decisión productiva se vuelve determinante para sostener la rentabilidad.

Enrique Cirolini, técnico comercial de Compo Expert para el sudeste y sudoeste de la provincia de Buenos Aires y el Valle de Río Negro, explicó que actualmente el rendimiento de indiferencia en la zona núcleo ronda las cinco toneladas por hectárea para cubrir costos de producción.

Ese escenario genera incertidumbre respecto de la intención de siembra y obliga a los productores a optimizar el uso de insumos y tecnologías disponibles.

Desde la empresa remarcaron que, aunque variables como el clima o los precios internacionales escapan al control del productor, sí resulta posible mejorar la eficiencia del planteo agronómico mediante una planificación más precisa.

En ese marco, el análisis de suelo aparece como una de las principales herramientas recomendadas para ajustar estrategias de fertilización y evitar aplicaciones innecesarias o ineficientes.

“No fertilizar no es la solución; a veces buscamos un ahorro que termina siendo contraproducente”, sostuvo Cirolini al advertir sobre los riesgos de reducir nutrición en etapas tempranas del cultivo.

Según explicó, una planta mal nutrida desde el inicio difícilmente logre expresar su potencial productivo durante el ciclo agrícola.

Los especialistas insisten además en la necesidad de avanzar hacia esquemas de nutrición integral que no se limiten únicamente al nitrógeno y fósforo, sino que incorporen otros nutrientes y estrategias orientadas a mejorar la sanidad y la tolerancia al estrés.

En ese contexto, Compo Expert presentó distintas tecnologías orientadas a optimizar la eficiencia nutricional en trigo y otros cultivos de invierno.

Entre ellas aparece Easy Start TE Max, un fertilizante microgranulado premium formulado para aplicación en línea de siembra y diseñado para favorecer un arranque vigoroso del cultivo.

La empresa también destacó el uso de Nutriseed, un tratamiento de semillas orientado a garantizar provisión temprana de zinc durante las primeras etapas del desarrollo del cultivo.

En paralelo, la compañía impulsa el uso de bioestimulantes destinados a reducir efectos de estrés hídrico, térmico y fitotoxicidades, cada vez más frecuentes en campañas agrícolas atravesadas por alta variabilidad climática.

Dentro de esas soluciones figuran productos como Vitanica RZ, Basfoliar Spyra y Basfoliar Algae, formulados para mejorar recuperación fisiológica y sostener el desarrollo del cultivo ante situaciones adversas.

Desde la firma sostienen que la nutrición integral no solo protege el potencial de rendimiento, sino que también permite construir cultivos más resilientes frente a escenarios climáticos y económicos cada vez más exigentes.

El desafío para la campaña triguera 2026 aparece así atravesado por la necesidad de maximizar eficiencia, ajustar costos y sostener productividad en un contexto donde los márgenes dejan poco espacio para errores agronómicos.