Alarma en la industria fueguina ante la apertura total a celulares importados

La eliminación de aranceles y beneficios impositivos genera temor por el futuro del empleo industrial en Tierra del Fuego. Desde la UOM advierten cierres recientes y un escenario cada vez más complejo para el sector.

La decisión del Gobierno nacional de avanzar con la eliminación total de los aranceles a la importación de celulares y de los impuestos internos a los productos electrónicos fabricados en Tierra del Fuego encendió señales de alerta en el polo industrial fueguino. La medida, que comenzará a regir el 15 de enero, es vista por los gremios como un golpe directo a la producción local.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande manifestaron un fuerte clima de preocupación e incertidumbre, al considerar que el nuevo esquema comercial profundiza las dificultades que ya atraviesa la industria electrónica. Según señalaron, el impacto no es solo potencial: algunas consecuencias ya comenzaron a sentirse en el entramado productivo.

En declaraciones radiales, el secretario adjunto del sindicato, Marcos Linares, puso como ejemplo el reciente cierre de Telecomunicaciones Fueguinas, una empresa que había retomado la actividad en marzo del año pasado y que suspendió su producción hace apenas dos semanas. El dirigente vinculó esta situación tanto al contexto macroeconómico como a la política de apertura de importaciones impulsada por la gestión de Javier Milei, según consignó el medio local InfoFueguina.

El dirigente gremial explicó que la UOM viene manteniendo conversaciones con las empresas del sector para exigir definiciones claras respecto a la continuidad laboral. La preocupación, aseguró, no se limita a la baja de aranceles, sino que responde a un escenario más amplio de políticas económicas que, a su entender, afectan de lleno a la industria nacional y debilitan la capacidad de negociación salarial de los trabajadores.

En ese sentido, Linares advirtió que la eliminación total de los aranceles agrava aún más la discusión paritaria, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo. Con salarios deteriorados y un consumo en retroceso, los productos electrónicos fabricados en la provincia —como celulares, televisores o aires acondicionados— corren el riesgo de transformarse en bienes inaccesibles para gran parte de la población.

Desde el gremio también remarcaron que el sector empresario tiene la responsabilidad de garantizar la continuidad de los puestos de trabajo. De acuerdo con lo que les transmitieron algunas compañías, existiría un compromiso de sostener los planteles efectivos al menos hasta marzo, aunque sin perspectivas de nuevas incorporaciones de personal contratado en el corto plazo.

Pese a ello, el panorama general es de alta complejidad. La dirigencia sindical sostiene que el impacto real de la medida comenzará a verse con mayor claridad una vez que entren en vigencia los cambios arancelarios, aunque subrayan que la crisis económica nacional es un factor de fondo que excede la coyuntura puntual de los celulares.

Finalmente, Linares remarcó que la UOM se mantendrá en estado de alerta y no descartó la adopción de medidas si la situación laboral se deteriora. “Vamos a defender la industria nacional, los puestos de trabajo y el derecho de los trabajadores a seguir viviendo en Tierra del Fuego”, afirmó, dejando en claro que el conflicto podría escalar si no aparecen señales de estabilidad en el corto plazo.